miércoles, 6 de julio de 2011

Bebés y Animales????

Desde que comenzamos a contar a la familia y amigos que estábamos esperando un bebito (parece que siempre supe que sería varón) venía más temprano que tarde un gesto algo intranquilo y soltaban esa pregunta "¿Y qué va a pasar con la Licán?", Licán es mi perra pastor alemán muy regalona y que a esa altura ya tenía 2 años.
Yo creo que más de alguno pensó que nos ibamos a deshacer de ella, o que la regalaríamos, no sé!?. Yo los entiendo, se preocupaban de que la guagua fuera atacada por el perro de la casa, tragedia que siempre aparece en las noticias cada cierto tiempo. Sin embargo, siempre haciendo caso a mi corazón, él estaba tranquilo, entonces yo también!

De manera natural comencé a preparar a Licán. Desde que supe de mi embarazo la dejé más tiempo en el patio y la trataba como si ella fuera más grande, un poco menos de regaloneo.
Acostumbré a mi perra a mucho lenguaje, todo en vocablos de 1 a 3 palabras, ella entendía todo. Cuando elegimos el nombre del bebé lo comencé a nombrar con mucha ternura y siempre relacionándolo con gestos suaves, compré colonia de bebé (Ammen) me colocaba un poco en los dedos y le decía "Manu, muy bien!" acompañando de una caricia. Ella me miraba con un gesto de "Pame, algo no entiendo, pero me gusta".

Había llegado la prueba de fuego, nuestro regreso desde la maternidad. A la perrita la dejamos en el patio, al Manu en un dormitorio en su cochecito; entra Licán, me saluda, se contenta, esperamos que se calme y le digo que está el Manu, ella  me mira con su carita preciosa. Estábamos: mamá (yo), papá, abuela materna, abuela paterna, todos espectantes, tranquilos pero con las manos bien atentas para evitar un movimiento no esperado. Sacamos al Manu del dormitorio, él dormía, y dije suavemente "Licán, Manu muy bien", ella se quedó muy quieta, yo diría que con ternura, el Manu suspiró y movió una manito, ella dió un paso hacia atrás como dándole espacio, le dimos a ella una caricia, y eso fue todo!.



 Todos quedamos tranquilos, ella lo había recibido bien. Ella por fin supo lo que era "Manu", aquello que yo nombré tantas veces con cariño y suavidad.

Y aunque hasta el día de hoy JAMÁS los hemos dejado solos, vemos que ella lo respeta y reconoce que jerárquicamente, el niño está sobre ella.



 Yo digo que mi primogénita fue la Licán, ella me ayudó en una especie de preparación en la crianza. Es mi perrita, "cola de zorro", "orejas de zorro", "cara de perro", "perruna", "peluda" y otros nombres, pero por todos entiende.

5 comentarios:

  1. A mi personalmente me dan mucho miedo y respeto los animales y nunca tendría uno con un bebé pero sé de muchas personas que enseñan tanto a los perros como a los niños a convivir y es muy enriquecedor para todos. Creo qeu lo hicisteis muy bien. Preparar a la perrita para la llegada del pequeño y así todos podéis estar juntos

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  2. Soy Melwyn de babasybaberos, no me deja comentar desde mi cuenta :S

    Me encantaaaa!!! El echo de tener hijos o irnos de vacaciones no son escusas para dejar a nuestras mascotas abandonadas. He colaborado en una protectora y me encanta cuando leo a gente que se preocupa por hacer entender al animal antes de que llegue el bebe.

    Mi niño tiene ocho meses y convive con dos hurones y un loro. Por razones obvias (el pico es peligroso) al loro solo lo ve de lejos. Pero con los hurones, es uno mas de la manada. ;P

    Besos!

    Babasybaberoes.blogspot.com

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  3. SEguro que tu Licán "mataría" por tu Manu.
    Es una perra preciosa y muy noble.

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  4. Que hermosa perrita! seguro que son muy buenos amigos :)

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  5. Yo tengo 2 gatos y durante el embarazo todo el mundo me preguntaba ¿qué váis a hacer con los gatos?...

    Yo estaba ya harta y llegué a contestarle a una señora entrometida "Cocinarlos".

    Yo me crié con animales en casa y creo que es una experiencia muy bonita que te hace ser mejor. Aprender a cuidar y querer a los animales es una gran virtud. Y si los animales son buenos y están sanos y al principio les ayudas a que no se extrañen los unos a los otros, no tiene por qué haber ninguna desgracia.

    Tu Licán tiene pinta de ser bonachona y dejarse querer :-)
    Manu tiene la suerte de tenerla.

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