lunes, 4 de julio de 2011

Cesárea de emergencia.

Como había contado en el post anterior, durante mi embarazo no tuve mayores complicaciones, pocas náuseas, poco rechazo a ciertos alimentos, sólo que ya no gustaba de la leche caliente. Me alimenté bien, responsablemente. Comencé esos meses con bastanbte sobrepeso, soy baja y estaba con 76 kilos, me mantuve así hasta el último mes en que bajé a 75 kilos. Todos los controles fueron buenos, todo iba "viento en popa", hasta que me realizaron la última ecografía.

Tenía el exámen a las 19:00 horas, como siempre me acompañó el papá de mi hijo. Al comenzar el exámen el médico se puso serio y me preguntó cuando había sido la última eco, respondí que la de la semana 27 y estábamos en el día que comenzaba la semana 38, me dijo "Lo que pasa es que tu hijo está pequeño, en talla y peso, y presentas Oligohidramnios, casi no tienes líquido amniótico", además me dice que tenía que ver a mi doctora lo antes posible.

Casi no terminaba de decir eso el médico cuando sacó su teléfono celular y llamó a mi ginecóloga (resultaron ser medio amigos) "Hola estoy con tu paciente Pamela Toledo y hay Oligohidramnios", yo desde donde estaba, recostada en la camilla, esuché su respuesta "Qué!! pero si yo la vi ayer, le hice el monitoreo (para chequear latidos cardiacos del bebé y contracciones de la madre) y estaba todo bien!".

En la misma consulta del ecógrafo continué hablando con la ginecóloga y dejamos la cesárea para el día siguiente en la mañana.

Con susto y el corazón inquieto nos fuimos a casa, no habíamos andado ni 10 minutos en el auto cuando me llama la doctora y me dice: "Pamela, te voy a hacer la cesárea esta noche, ya cité al anestecista, no quiero esperar hasta mañana, tengo una sencación y debo hacerle caso. Tienes pabellón a las 22:00 desbes estar una hora antes, quédate tranquila, nos vemos".
Yo andaba con mi bolso de maternidad listo desde hacía una semana en el maletero del auto, así es que sólo fui a casa a darme un baño y tomar la cámara fotográfica.

A la maternidad llegó toda la familia, ninguno de ellos estaba preparado para ese momento, yo ya me estaba mentalizando y creo haber estado tranquila. Mi mamá estaba muy nerviosa y todos nos encomendaban en sus oraciones. No sabíamos como estaría mi bebé, si aparecería algún tipo de daño.

Ya en el pabellón el anestecista me pone los sensores, mis latidos se escuchaban tan fuertes y rápidos que parecía una batucada y me dice "cálmate mujer". El papá de mi hijo estaba conmigo y me cuenta que yo estaba pálida como un papel.

Comienza la cesárea y mi doctora dice con tanta ternura "Oh chiquito, estás sequito", entonces miro la cara de papá, la expresión de sus ojos jamás la olvidaré. Escucho el llanto de mi bebé, lo ponen junto a mi mejilla y le digo "hola mi pedacito, tranquilito". Se lo llevan al neonatólogo, lo escucho llorar sin descanzo, su papá estaba con él. Después de unos minutos que se me hicieron eternos, llega el médico y me dice "Tu hijo está bien, pesó dos kilos y medio y midió 45 centímetros".

Suspiré de tranquilidad, haía nacido a las 22:50, no necesitaba incubadora y lo habían encontrado bien.

5 comentarios:

  1. Hay que susto guapa...jo que nervios...y menos mal que todo fue bien y que no nacio prematuro...por cierto, tu matrona genial...tuvo una sensacion y le hizo caso, ya podian ser todas asi, que suerte tuviste...
    Tu bebe perfecto hija...de peso y de talla...muy bien...
    Espero la siguiente entrada...te sigo.

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  2. Hola Pamela!! Hace días que me quería pasar por aquí! Vaya susto madre mía. Me alegro de que todo saliera bien al final. Besos y tienes una nueva seguidora!! A seguir creciendo!

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  3. Hola Pamela!:
    No sabes cuanto te entiendo. Yo también tuve una cesárea de Emergencia, producto de una enfermedad del embarazo. Pero al final todo bien, gracias a Dios, pero el susto que se vive.... En esos momentos uno como que se desencaja, no sale nada como lo tenías presupuestado...
    Amiga, que bién que te operaron a tiempo!, que tu bebé, salió sanito y que tu terminaste bién. Un abrazo!.
    Soy Mamá Nortina (Mamá de una Monita)

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  4. menos mal que estuvieron muy pendientes y todo salió bien!

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  5. Pues si, pasamos un gran susto, gracias a Dios estuvimos y estamos bien. Siempre dije que el Ángel de la Guarda de mi Manu empujaba el poco líquido a su carita para mantenerlo bien. Gracias a todas :D

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