lunes, 25 de julio de 2011

Nuestra Lactancia II

Hasta hace poco más de dos años viví inserta en una cultura en que se considera a la leche de vaca como el mejor alimento, el más completo, el que nunca debe faltar en la dieta de un niño; incluso en la del adulto. Lo que no ponía en duda pues encontraba en el mercado un sin fin de productos que me aseguraban el bienestar total para mi organismo.

Por eso mismo, como preparación a lo que venía para mi hijo, le comencé a presentar las mamaderas (biberones), me extraía leche y se la intentaba dar, el preblema lo tenía con el tete, porque no lo succionaba y lo tenía solo para jugar un rato. Esa era un problema para mí, ya que debía salir a trabajar en algún momento y él solo tomaba leche de mi pecho, con la mamadera, rendía super poco.

Sin mucho éxito con la mamadera un día le di leche de tarro, una leche de fórmula que el pediatra me recetó. Mi Manu tenía recién 5 meses cuando le di este preparado por primera vez. Lo tomó, pero luego de una o dos horas lo vomitó absolutamente todo, quedó exhausto, pálido, helado, sin energía, la suficiente para dormir por un largo rato.

El no quiso ver una mamadera por muchos días, así es que demoré en hacer un nuevo intento, "esta vez sólo le daré a probar" fue mi eslogan, pero mi hijo no quería abrir la boca o si conseguía tocar con una gota de leche sus labios, hacía arcadas.

Me sentía decepcionada, triste, preocupada, porqué yo no podía conseguir esto tan simple con mi hijo; "dale a cucharaditas", "ya tomará", "los nños son así", "la leche tendrá mal olor", eran tantas cosas que medecían para tranquilizarme, pero tampoco había muchos resultados conmigo. Cambié marcas de leches, mamaderas, ya tenía una gran colección en casa, de todos los portes, diseños, tipos, colores, etc. y nada.

El pediatra que decía: "tiene que tomar, tienes que darle no más", a él no le importaba si la guagua botaba las tripas vomitando o si mostraba claras señales de que algo andaba mal, es un hombre de gran prestigio, un neonatólogo de renombre de unas de las mejores clínicas de Concepción, sin embargo, absolutamente obtuso frente a las preguntas de una madre de un lactante.

Así comenzó este andar por el camino paralelo de nuestra lactancia.

4 comentarios:

  1. Me he recorrido tu blog y me ha encantado :)

    Encantada de conocerte

    http://avecesmujersiempremama.blogspot.com/

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  2. jo, chica y por qué tanto insistir? Mi pediatra a la primera de cambio me recomendo intentarlo con leche de soja. Dice que es mucho más ddigestiva y la verdada es que me ha ido tan bien que con dos años es la que sigue tomando...

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  3. Avecesmujer encantada, yo también te he visitado y me ha gustado tu blog. Entre pandas y caperucitas jeje.

    Ponfinyomisma, ese es mi gran reclamo, existe una corriente muy antígua arraigada en un grupo de médicos, pero a nosotros nos hace muy mal. Allá va mi próximo post de lactancia, ahí te contaré más.

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  4. Me tienes enganchada. Esperaré más capítulos :)
    Saludos.

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