miércoles, 13 de julio de 2011

Nuestra Lactancia I

Cuando esperaba a Manu y pensaba en la lactancia tenía el temor de darle pecho un tiempo muy corto (a mí me amamantaron una semana y esa es una de las grandes penas de mi madre). En mi familia directa no habían experiencias de lactancia prolongadas: nunca formaron bien el pezón, la leche se terminaba, el pediatra decía "no más", eran mellizos y no alcanzaba para dos, etc.; por lo que yo no sabía que era lo que me tocaría.

Como mi Manuelito nació de noche lo tuve conmigo al día siguiente bien temprano, aún estábamos sin visitas en la sala, solamente acompañados de otra mamá. Mi hijo era un bebé tranquilo, como siempre me había preparado con bastante literatura al respecto, así es que me dispuse a ofrecerle el pecho, le tomé el mentón con uno de mis dedos para abrir levemente su boca y listo comenzó a succionar. La verdad es que en ese momento no sentí nada muy particular, lo maravilloso era que mi bebito hacía muy bien su trabajo, demasiado bien, pues no paraba de tomar, lo cambiaba de pecho y continuaba, mientras yo me revisaba para confirmar si realmente salía algo, no era mucho, pero era calostro.

En casa los primeros días eran de dolor, caramba que me dolía intensamente el primer minuto, yo mordía algo para aguantarme, pero duraba tan poco que no me importaba. Al cabo de unos 5 días ya se fue pasando y mis pezones ya no tenían grietas (nunca sangré), usaba una crema a base de Matico que era genial!

Nuestra lactancia era cada día mejor, Manu era un comelón, a veces me secaba los pechos y tardaban unas 2 horas en tener una cantidad respetable, jaja.

Al principio me conformaba con poder amamantarlo hasta los 3 meses, cuando cumplimos ese plazo mi leche aún estaba en abundancia y mi segundo plazo eran los 6 meses. Al cabo de seis meses mi nuevo plazo eran los 9 meses, yo aún era una gran productora de leche, así es que estaba feliz!!! Mi último plazo fue el año de edad, llegado ese momento nuestra lactancia aún era como en los mejores tiempos, buena cantidad, de un color blanco algodón. Entonces me di cuenta que mi hijo tomaría leche hasta que nuestra "sincronía natural" lo dispusiera.

Recuerdo que un par de veces, cuando me tendía en la cama, yo de lado y mi hijo frente a mí, mi mamá se tendía detrás de mí, colocaba su cabeza al lado de la mía y miraba a su nieto como mamaba, así experimentaba algo de lo que había perdido, aquello que vivió por tan cortos días, una experiencia que lejos de incomodarme, me producía satisfacción, porque con ello podía dar una alegría a mi madre.

Nuestro proceso de lactancia no estuvo libre de dificultades, y curiosamente las críticas más fuertes las recibí por parte de algunos médicos, pero eso es digno de otro post.

De igual manera Manu tomó lechita (como él la llamaba) durante 35 meses, es decir hasta que tenía 2 años y 11 meses una etapa que nos hizo muy felices, período que también estuvo acompañada de esfuerzo y algunas postergaciones.

4 comentarios:

  1. Pamela:
    Solo me queda felicitarte, por la gran experiencia que vivieron junto a tu hijito Manu, con su leche. Que increible, ¡saliste muy buena productora! jejejje. Lo más lindo es que luego de superar el primer período, que parece que para todas es algo incómodo, difícil y doloroso, Manu, succionaba excelente y tu lactancia fue mejorando con el tiempo. Lo otro que me fascinó, es que compartieras con tu mamá esas experiencias, que ella no logró vivir a cabalidad. Muy bonito que estuvieran los tres juntitos, mamá, abuelita y nieto. ¡¡¡¡Felicitaciones!!!!.
    Un abrazo amiga!

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  2. Enhorabuena por esa LM tan exitosa y larga. Pitufo con 24 meses sigue lactando, y hasta que el quiera. Yo tambien me ponia metas.. pero ya me las quite. El decide.. y yo encantada :D

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  3. Nena, eres una campeona de la LM!!
    TE he dejado un premio en mi blog!!

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  4. Enhorabuena por vuestra lactancia esos 35 meses, estoy segura de que te aporto muchisimo.
    Mis inicios fueron algo duros, pero ahora estamos en lo mejor, y lo que nos queda

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