miércoles, 10 de agosto de 2011

Mamá, esta es mi casa??

Como ya lo conté antes en la saga "Terremoto", nosotros vivíamos en una casa muy próxima al mar, la que sufrió los efectos del maremoto, gracias a Dios no presenciamos la llegada de agua porque arrancamos durante el terremoto a un sector más protegido junto a mi familia.

Después pasamos 2 semanas en casa de mis suegros, para luego vivir unos meses en una casa interior, la cual nos prestaba una tía mía, cuyo préstamo tenía fecha de término porque ella vendería su propiedad.

En ese tiempo hacía reventar el computador buscando avisos de venta de casas y también de arriendo, porque no podíamos descartar ninguna opción. Ya podía considerarme una experta en el tema, je, me manejaba con los sectores, metros cuadrados, valores, etc. Visité propiedades sola, con papá, con mi madre, pero siempre había un "pero".

Cuando conversamos con papá nuestra necesidad de buscar una casa e instalarnos, yo le dije que me gustaría que mi madre y mi abuelo se fueran con nosotros, juntos pero no revueltos. Tendría que ser en una casa que tuviera un departamento interior o un patio lo suficientemente grande para instalar una casa prefabricada, así como La Cabaña en la que estábamos por esos días.

El terremoto nos dejó a muchas personas con una necesidad enorme de tenernos cerca, provocado por la incertidumbre y la distancia. Papá entiende eso muy bien, él por naturaleza es muy ligado a su familia, no por nada sus hermanos viven muy próximos a los padres. El vivió la angustia de no saber que pasaba con los suyos aquel 27 de febrero. Inmediatamente accedió, sabía que era una tranquilidad para mi corazón.

Volviendo a la búsqueda de casas, siempre el punto de referencia era la casa de la tía, porque esa propiedad tenía una casa principal, una casa interior, antejardín , patio techado garage y aún un poco de patio, pero era muy cara para nosotros.

La tía viajaba constantemente, yo le cuidaba su casa, encendía las luces un rato en la noche y veíamos su perrita, una poodle mediana de una gran personalidad y muy regalona. Con Manuelito hacíamos estas tareas, aprendió a conocer muy bien esa casa, que él y nosotros nombrábamos "la casa de la tía".

Haciendo más corta esta historia un día 3 bancos estaban dispuestos a evaluarnos para darnos el crédito hipotecario. Nosotros no lo pensamos mucho más y compramos la casa de la tía!!!!!!!

Pasamos un tiempo más en La Cabaña mientras la tía hacía sus tramites de compra y mudanza en Santiago.
Y el lunes 25 de enero del 2011, a 11 meses del terremoto y maremoto nuestro andar ya tenía un nuevo camino.

Para Manu este nuevo cambio fue bueno, en el sentido que fue paulatino, sin embargo a 6 meses de estar acá aún me pregunta "mamá, esta es mi casa?", "si mi amor esta es tu casa, te gusta?", su respuesta siempre es si, mientras continúa jugando o bien se pone a correr y a saltar, ahora con más espacio que el que tuvimos antes.

3 comentarios:

  1. Que bonita su historia sobre la llegada defitiva a su casa actual, ya que siguiendo toda la historia, tuvo muchos pormenores muy importantes antes. Considero que otorgarle a un hijo seguridad y un espacio que sienta como propio es imprescindible. Creo que Manu, aunque pasó algunos meses en la cabaña, también la sintió como suya, por que el ambiente proporcionadado fue muy cálido, con sus juguetes y pertenencias. Felicitaciones por la compra y porque Manu tiene a su abuelita y bisabuelo en la cabaña...¿qué podría ser mejor?. Muy buena decisión tomaron. Abrazos!

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  2. Qué hermoso Manu, me lo quise comer con esa pregunta, los niños tienen esa particularidad de preguntar cosas sencillas e inocentes que nos mueven todo por dentro. Qué bella historia, gracias por compartirla.
    Un abrazo :)

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  3. que bueno que finalmente pudieron comprar la casa!!
    y es estupendo que puedas tener tan cerca a tu familia.
    Me ha gustado tu entrada.
    voy a ver si me pongo un poco al día con las anteriores...
    un beso fuerte!!

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