lunes, 1 de agosto de 2011

Nuestra Lactancia IV

Cuando comenzamos en este nuevo sendero de cambiar nuestrso hábitos alimenticios, una buena alternativa para mí era la soya. Así es que compré, con una pizca de fe y otra pizca de incertidumbre, un tarro de leche de soya, pero a mi Manu no le gustó, sencillamente me la recibió la primera vez y después nada, la escupía. Resultado: momentos tristes y una abuela (mi madre) que sufría porque su único nieto no tomaba leche, a pesar que había escuchado al médico decir "Ya te dije que la leche de vaca es sólo una fuente de grasa!, con una dieta balanceada no la necesita!".

Que hicimos? nos convertimos en unos lactantes de leche materna exclusiva, bueno él, jaja.
Manu tomaba toda la lechita que queria y necesitaba, aunque a veces me la pedía en lugares (momentos) menos oportunos, pero en fin, si es parte de esto no?

Recuerdo una vez que estábamos de compras en el supermercado, se nos había pasado más tiempo del programado y él tenía ya mucha hambre; se puso muy difícil, lloraba y se quería ir, pero estábamos lejos de casa, aún teníamos que pagar y resultó que le di pecho incada en el suelo en la fila de la caja del supermercado. Delante de nosotros había una señora mayor que nos miraba y sonreía, mientras mi mamá nos tomaba un par de fotos con el celular jaja.

En la medida que él se fue haciendo más grande, cuando tenía unos dos años, yo creí que iría tomando cada vez menos pecho, o que yo produciría menos y menos leche, pero no fue así; claro que yo tomaba al menos un litro más de líquidos diariamente y él mamaba en la mañana, en mi hora de almuerzo (del trabajo iba a casa, tragaba mi comida y le daba su lechita), en la tarde y en la noche, incluso algunas noches mientras dormía; así es que eso estimulaba  mi producción y nuestra lactancia.

Lamentablemente la sociedad no acepta este tipo de comportamiento, y te lo hace sentir de formas que te ridiculizan frente al resto, intentan hacerte sentir como una bruta, ignorante y arcaica mujer que erróneamente le da pecho a un niño que ya tiene dientes y camina. Así es que me tuve que aguantar comentarios y reproches de algunas personas, sólo porque yo amamantaba  a mi hijo.

Al principio me enojaba, pero luego ya no me importó. Los dejaba hablar; y cuando se trataba de médicos que veía yo por mis problemas de salud, les respondía que "si claro, que tenían razón", sólo para que dejaran de joderme con sus Mandatos de Experticie.

Es que mi leche era blanquísima! no ese líquido inócuo que ellos aseguraban, además aún con una abundancia envidiable!. Por otro lado mi hijo no tomaba otra leche que no fuera la mía! "es alérgico a la leche de vaca decía yo... hay leches especiales, decían ellos" uf!. Yo tenía y quería, entoces, porqué dejar de hacerlo?

Manteníamos una Sincronía Natural, si su cuerpo lo necesitaba, entonces el mío se lo daba y sólo eso me bastaba.

Hasta un día en que yo necesitaba tomar unos medicamentos que él no debía recibir (la sinusitis me tenía lona), mi leche sería el transporte así es que tuvimos que dejarlo. Afortunadamente mi Manuelito ya tomaba sólo unos poquitos 3 veces al día, incluso a veces se saltaba el del almuerzo. Faltaba un mes para que cumpliera los 3 años.

Ese día lunes 16 de mayo Manu tomó pecho en la mañana y en la tarde antes de salir al médico (18:00 horas app), fuimos a ver a su pediatra, de regreso fuimos a mi oftalmógo, los tres entramos a la consulta (mamá, papá e hijo), entonces recibí un nuevo sermón médico de la irresponsabilidad que estaba cometiendo al amamantar a mi hijo!. Pero esta vez debía medicarme, eran muchos años (4) tomando remedios que no me sanaban, era como tratar de apagar un incendio con una manguera de jardín.

El médico le dijo al Manuelito que ya no podía tomar más leche de la mama. Esa noche mi hijo se durmió sin su lechita. Pero desde esa noche y hasta ahora él se duerme abrazándome desde el cuello con su mejilla o su boca en mi rostro.
Imagino que lentamente ya no necesitará ese contacto tan intenso y se irá independizando cada día un poco más.

A veces se acuerda y me pregunta si los "lalos" aún están enfermos, quiere verlos, con eso se conforma. Luego sigue jugando y pareciera que se le olvida.

En fin, es otro proceso en este camino de crecimiento que tuvo su comienzo, su desarrollo y su final.

5 comentarios:

  1. Pamela:
    Que lindo todo lo que le has proporcionado a tu Manu y lo bello de toda su historia de vida y de su lactancia. Sin lugar a dudas has hecho algo que como tu dices, es muy mal visto en nuestra sociedad (Chilena), pero ¡perseveraste hasta más no poder!. ¡Te felicito de verdad!. Me apena un poquito que este lindo lazo de dar de mamar ya no continúe, pero era necesario dejar de hacerlo, por la salud de ambos (te dieron antibióticos... imagino bien?). Bueno, pero Manu, se tranquiliza acercándose a tí, piel a piel y eso ¡¡¡nadie te lo prohibirá NUNCA!!! jajaja. ¡Que bueno!. Un gran abrazo Amiga!

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  2. Lo positivo es que tu nene ya tenía una edad adecuada para tomarlo todo con tranquilidad, aún cuando él hubiera querido continuar. Me encantó tu historia, gracias por compartirla.

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  3. Yo también te felicito por seguir al pie del cañon jiji, cuanta ignorancia hay en Chile frente al tema no? y más encima los profesionales de la salud no tienen idea, que rabia!
    Pero seguro que tu pequeño tiene un muy lindo recuerdo de esa maravillosa etapa :)

    Por cierto, me encantó la foto!

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  4. Que bonito¡¡
    La verdad que hay veces que la gente se mete donde nadie les llama, da apuro dar el pecho a un enano en publico cuando es mayor. Me incluyo, que pitufo tiene 29 meses y sigue lactando, pero no esta "bien visto" apesar de saber que es lo mejor para ellos.
    Pero que incluso los pediatras lo cuestionen¡¡¡ hiciste muy bien en pasar de ellos.
    besos.

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  5. Yo amamanté a mi hija durante 25 hermosos meses, y di el pecho donde me surgía. En un restaurante, en el parque, en el supermercado... No hay lugares ni momentos menos oportunos. Es simplemente una cuestión cultural.
    Para mí no hay una imagen más bella, y me encanta verla cuando voy por la calle. Además, es la única manera de enseñar a otras futuras madres como hay que hacerlo, porque a dar el pecho se aprende por imitación. No es un comportamiento instintivo.
    ¡Qué suerte tiene Manu de tener una mamá segura de sí misma!

    Besos

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