martes, 6 de septiembre de 2011

Hijo único I

Hay alguna de nosotras que no haya escuchado algún comentario cuando se menciona a un hijo único? Podría asegurar que en su mayoría son apelativos de esos que dan ganas de meter la cuchara y lanzar un "cállese la boca", "usted que se sabe" o "que se mete". Vivo esta condición en primer plano, soy hija única y tengo un solo hijo, no creo que tenga otro, porque mi salud no me ha acompañado últimamente.

El tratar el tema de los hijos únicos, así como lo veo es algo extenso, por lo que intentaré ser concisa. 

Comenzaré por nombrar los distintos términos con que se refieren a nosotros: aislados, consentidos, caprichosos, egoístas, engreídos, egocéntricos, inadaptados, mimados, mandones, raros, solitarios y otros más. Cual de todos ellos puede ser más ofensivo. Soy una convencida que puedes tener 8 o ningún hermano y ser una persona con cualquiera de esas características, porque aquello será en gran medida el resultado de la crianza y educación que nos den los padres o aquellas personas que cumplan ese rol.

Cuando las personas se refieren a un hijo único una puede ser testigo de los efectos que provocan en ellos, a veces son tan impertinentes que te dicen cosas como: "pobrecito, no se aburre?", "los niños no crecen bien sin hermanos", "se convierten en personas solitarias, son niños solitarios", "estos niños tienen una infancia infeliz", "se va a perder experiencias fundamentales", "no tendrá las habilidades sociales de los otros niños", " y cuándo le vas a dar un hermanito? mijito, quiere un hermanito?".

Es muy cierto que los hijos únicos vivimos experiencias distintas a las de otros niños que son parte de una familia con uno o más hermanos. Esta condición nos proporciona el desarrollo particular de un hijo único. Nosotros no experimentamos las clásicas peleas con los hermanos, los roces por competir, por no querer compartir, por tener la atención de los padres.

Reitero que la labor de los padres es fundamental, en nuestro diario vivir tenemos la capacidad de hacer miles de actividades con los hijos y cada una de ellas nos ofrece la posibilidad de tener aciertos y cometer errores.

Quiero hablar de aquellos errores que podemos cometer con nuestros hijos, también quiero hablar de las ventajas que tienen estos niños, de aquellas cosas en que hay que poner atención y de aquellas cosas que nunca podrás cambiar en un hijo único.

3 comentarios:

  1. Pamela, tienes mucha reazón. Ningún estereotipo es bueno, ni el de hijos únicos ni el de hijos con hermanos. Yo también estoy convencida de que se puede criar a un hijo único de manera que llegue a ser un adulto sano, feliz y realizado. Por otra parte, también nos llueven comentarios sobre darle un hermanito a Mateo, nosotros queremos en algún momento tener más hijos, pero la gente tiene más prisa que nosotros... que para que Mateo se más independiente, menos apegado, más desenvuelto, en fin.
    Manu es un niño tan feliz como cualquier otro, de eso estoy segura.
    Saludos!

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  2. me ha gustado mucho tu entrada sobre todo por que mi pequeña también es hija única y probablemente lo sea por mucho tiempo!! pero también hay muchas ventajas. Te mando un fuerte abrazo y deseo que pases un lindo día.
    coni-baby.blogspot.com

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  3. Pamela:
    Concuerdo plenamente con todo lo que has dicho. Yo también soy hija única, del segundo matrimonio de mi mamá y aunque tengo "hermanastros mucho mayores", nunca conviví con ellos. Es cierto, que se nos encasilla en éstas carácterísticas y también, que puede que muchas de éstas, las tengamos arraigadas dentro de nuestra mente en pequeña o gran medida...
    Mi hija también es hija única y al igual que tú, por problemas de salud míos, puede que siga siéndolo, pero también con su papá pensamos que sería bueno darle un hermanito y no descartamos la posibilidad maravillosa de adoptar. Ella, es tremendamente feliz y comparte en su jardín infantil y con otros niños de manera muy normal y positiva.Yo también creo que todo dependerá de su forma de crianza.
    Espero leer las segunda parte.
    Un abrazo!

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