miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hijo único V

Me queda algo pendiente, mi experiencia como hija única, lo que resulté, mis aciertos, mis desaciertos, los efectos en mis relaciones sociales.

Soy la mayor de las primas por el lado materno y paterno, me crié con mi mamá (padres separados) y con mi abuelo, estuve con él hasta los 34 años y él estuvo conmigo estos últimos 6 meses.

* Conviví con todos mis primos en sus primeros años, después dejaron la protección de mi abuelo y tuvieron sus propias casas.
* Fui al jardín infantil desde los 3 años, ahí aprendí a comer y a desarrollar la independencia de mi madre.
* La prima que sigue de mí fue como mi hermana, nos íbamos juntas al colegio cuando ya eramos más grandecitas, compartíamos amistades, con ella recuerdo tardes de bicicleta y veranos de ir a acampar.
* No repetí ningún año de mi etapa estudiantil, mantuve buen rendimiento, aunque no tan sobresaliente algunos años por caer en un aumento de la "vida social" jeje.
* Hasta ahí pese a que jugaba con amigos y compañeros era más bien tímida, me faltaba algo, no sabía pelear, no sabía defenderme de los niños burlones o peleadores, lo que favorablemente fue disminuyendo en mis años de puber y adolescente, porque ya a esa edad no se pelea tanto, creo yo.
* Cuando comenzó mi etapa universitaria mi personalidad hizo reflotar un aspecto que estuvo mostrándose suavemente en mi niñez, pero esta vez asomó con mucha fuerza, como si se hubiese estado acumulando todos esos años y no aguantaba sentirse más contenido. Era capaz de pararme enfrente de quien fuera, no me achicaba ante nadie, si me decían algo respondía, pero lo hacía con picardía, rápidamente dejando a algunos si respuesta. Me hice muy amiga de mis amigos, ya me sentía con mayor igualdad.
* En mi privacidad era metódica, ordenada, con ganas de saber más de las cosas que me interesaban, persistente, algo mañosa, mejor dicho mal genio, gentil, hacendosa, me hacía cargo de algunas tareas de la casa en forma permanente porque me gustaba, me entregaba sin reparos cuando mi gente me necesitaba, ahorrativa, independiente, algo dejada de andar ordenando todo "total yo entiendo mi desorden".

Con el tiempo muchas de esas cosas se mantienen... leyéndolas debo decir que las mantengo todas, jajaja, excepto que ahora debo hacerme cargo de muchas más tareas propias de mis responsabilidades.

Aprendí a defenderme, lo mejor es que aprendí a poner filtros, no me desgasto por aspectos que escapan de mí, sencillamente los dejo pasar, así evito que algunas cosas me lastimen.

Al haberme acostumbrado a esta sola soy demasiado autosuficiente que aveces eso molesta a los que comparten mi vida, es que no me gusta molestar o molestarlos, no me gusta depender de otros al menos ciegamente. Lo que claramente hoy  eso es una desventaja en mi vida en común.

No me gusta sentir que se aprovechan de mí, incluso en las cosas domésticas. Si alguien ajenos a mi círculo íntimo de los afectos me lastima o me hace algo feo lo alejo de mí, no es algo que me cueste, en realidad siento que no lo necesito.

Cuento esta intimidad de mí por si alguien le sirve conocer como puede ser la vida de un hijo único una vez que ha llegado a la edad adulta.

2 comentarios:

  1. Que caracter!! jaja. (en el buen sentido) pareces una mujer con caracter fuerte, que sabe lo que quiere y que no la da miedo nada ni nadie. Y eso está muy bien.
    Aunque yo soy hija de familia numerosa y ahora madre de familia numerosa, me encanta como hablas y tu forma de ser. Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  2. me ha gustado este post, para conocerte mejor y para coger algunos consejos, como lo del "filtro". Más claro imposible!!

    ResponderEliminar