miércoles, 28 de septiembre de 2011

Un llanto en la calle.

Desde que soy madre me ocurre algo bien particular cuando escucho el llanto de niños pequeños en la calle, farmacia, supermercado, mall, etc.

Voy yo haciendo mis cosas, por lo general apurada, cuando de pronto escucho el llanto de un bebé o de un niño pequeño, entonces mi corazón se agita, las palpitaciones me llegan al cuello, inmediátamente mi cabeza gira y mis ojos buscan la procedencia del llanto, busco y busco con la mirada, intentando aparentar tranquilidad.

Cuando lo encuentro logro una primera tranquilidad, ahí intento saber porque llora, que necesita. A veces son mañitas, que quieren un juguete u otra cosa; otras se nota que es por incomodidad del bebé, va tremendamente arropado y parece que mas lo tapan, o quizás un pañal sucio, tal vez hambre; otras veces es pura indiferencia de los adultos que los llevan, eso es lo que más me indigna y me dan unas ganas enormes de tomarlos y calmarlos. Obviamente no lo hago.

En general esta sensación la tengo cuando el llanto me pilla desprevenida, cuando observo un niño y alcanzo a ver que se va aponer a llorar, mi corazón se prepara y no me angustio.
Eso me ocurre con Manu, me basta 1 ó 2 segundos para darme cuenta que puede llorar para mantenerme en calma.

A veces, cuando pienso en esto, me acuerdo de mi madre que se angustia tanto cuando ve en las noticias algunas relacionadas con niños (de las tristes, claro), se le desfigura el rostro se le nota el sufrimiento. Debe ser uno de los cambios que experimentamos con la maternidad, así es que creo que esta nueva sensación me quedará por el resto de la vida.

7 comentarios:

  1. Pamela:
    Creo definitivamente que cualquier persona con algo de Sencibilidad, se remece al escuchar llorar a un niño y no lo pasaría por alto. Sin embargo, ya las personas cada día más ensimismadas en sus propios problemas y no son capaces de escuchar, lo que está más allá de sus propios oidos...
    Las madres, tenemos éste sentido mucho más desarrollado y nos altera y preocupa el llanto de cualquier niño, aunque no sea el propio. Concuerdo contigo.
    Besos!

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  2. yo creo que esta sensación te acompñara siempre, a mi tambien me ocurre y suelo preocuparme más por los niños que antes, será por que ahora sabemos y valoremos lo que son los niños!
    Besos

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  3. A mí siempre me ha atormentado y apenado muchísimo el llanto de un niño, sea cual sea su causa. Si un niño llora es porque está mal aunque a veces los adultos tratamos de restar importancia a sus lágrimas

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  4. El llanto de un niño nos llega a lo más profundo del corazón, no me extraña que te sientas así.
    Besitos

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  5. Confieso que antes de ser mamá aceptaba la idea que que un bebé es igual a llanto, como sinónios, lo que la gran mayoría piensa al respecto que nos ha llevado a ser indiferentes ante el llanto de un bebé. Pero al igual que a ti, una vez que nació Mateo, oir llorar un bebé no es lo mismo, siento el impulso de tomar en brazos a todo bebé que llora.
    Saludos, Pamela.

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  6. Chicas, una vez un médico me dijo que por algo la crianza de los hijos la realizan las mujeres porque nosotras nos inquietamos al oir el llanto de un niño, que si la hicieran los hombres hasta baría menos población.

    Paula, como dices, la gente pasa por la vida ensimismada.

    Wendo, agradezco el nacimienro de este nuevo sentimiento, que se quede ;)

    Silvia, si un niño llora, es por algo, de eso no hay duda, debemos prestarle la atención.

    PorFin, conoces la sensación ;)

    Carol, eso es, cala muy profundo, nunca más se va.

    Adriana, es ciero, ahora no es lo mismo, nuestra parte "mamá" se instaló en nosotras sin importar si son nuestros hijos o no.

    Un abrazo a todas.

    Besos para sus hijos: Monita, Constanza, el Angel de Silvia, A. E. y M., Minerva y Mateo.

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