viernes, 7 de octubre de 2011

Hice llorar a Manu

Anoche era un poco tarde cuando fui a acostar a Manu, es que yo estaba preparando unas cosillas en la cocina.
El estaba un poco negado a ponerse el pijama, así que estábamos con unos tira y encoge, pero siempre con un espíritu más bien lúdico, no quería llegar al llanto.

Mi adorado hijo cada vez que quiero vestirlo me dice "mamá te quiero abrazarrrrrr!" y se tira cual chapuzón sobre mí y se cuelga del cuello tentado de la risa y me hace difícil sacarle o ponerle ropa. El objetivo su juego es dilatar esta tarea.

Anoche yo estaba arrodillada al costado de la cama pidiéndole que se acercara para sacarle un chaleco. El estaba sobre la cama bastante alejado de mí, cuando jugando se me va acercando como gateando y cuando faltan unos centímetros para llegar a mí se lanza y me da un cabezazo con todo el peso de su cuerpo en mi nariz, por el lado (mi tabique ya torcido seguro que quedó peor).

Me quejé "ay", cerré los ojos, me cubrí ojos y nariz con ambas manos intentando controlar el dolor, pero me puse a llorar como cabra chica. Justo después del golpe llega papá al dormitorio y toma al Manu, "dígale disculpa mamá, fue un accidente, le duele", la idea era distraerlo un poquito para sacarlo de su silencio, debe haber estado un poco asustado.


Yo no podía parar de llorar, quizás fue un minuto o dos, no lo sé, pero el resultado es que asusté a mi bebé. El se puso a llorar muy fuerte como si se hubiese caido. A mí se me empezó a pasar y le estiré mis brazos para tomarlo en brazos mientras le decía que ya no me dolía, él se resistió en un comienzo. Le dije que si me daba un besito en la nariz ya no me doldría más... al fin se acercó me dió un abrazo y un beso que no sonó, entonces le pedí otro que sonara y comenzamos a esbozar sonrisas jeje.

Debí salir de la pieza cuando pasó esto para que no me viera así, no me agrada asustarlo... y claro él jamás me había visto llorar con tal sentimiento, es que el dolor fue grandote, yo me tocaba para intentar ver como había quedado, por suerte parece que igual que como antes, o sea torcida, jaja.

El mal momento pasó muy rápido, él pareciera que lo olvidó en 1 minuto, regresamos a nuestra rutina nocturna depuesta de pijama y luego a dormir abrazados con su respiración en mi rostro.

4 comentarios:

  1. Pame:
    Pobre naríz, pobre golpe infortunado, pobre Manu y el susto que debe haber pasado. Solo fue un accidente (de esos tontos, que suelen ocurrir), menos mal que no fue mayor. Abrazos para Manu y para ti, que debes tener la naríz adolorida...
    Besos!!

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  2. que pena! lo bueno es que no ha pasado a mayores, a mi tambien me han pasado este tipo de accidentes y me pongo a llorar, tal vez debemos resistir y no llorar frente a ellos por que lo cierto es que ellos se afligen de vernos así. Besos!

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  3. Los golpes en la nariz son muy dolorosos, no me extraña que llorases. Tampoco me extraña que tu niño se asustara al verte así.
    Menos mal que lo solucionaste tan bien y tan rápido.
    Besitos

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  4. Creo que a todas nos ha pasado!! Lo bueno es que todo pasó muy rápido.

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