sábado, 26 de noviembre de 2011

En el sillón del dentista.

A la semana siguiente del diagnóstico que realizó la dentista, tuvimos nuestra primera sesión. La idea era comenzar por lo más suave para no crear impacto en el niño. Ella le sellaría los molares sanos, luego las fisuras que eran dos, ahí requeriría un poco de máquina; para terminar con la caries que era pequeña, por suerte.

En total fueron 3 sesiones, procedo a realziar un resumen de las tres:

Primera sesión:
Manuelito se sentó en el sillón con bastante negación, yo a los pies y como pudo la dentista y su asistente sellaron un molar. Fue muy difícil.
Manu salió de ahí nuevamente mojado desde la cabeza a los pies, coloradito de tanto llorar. Pero estaba  más bien asustado por las luces que siempre le han molestado, fueron solo unas pastitas y luces.

La dentista creyó que yo desistiriía de las visitas posteriores, pero yo estaba decidida, si no lo hacíamos esta vez luego podríamos llegar a una anestesia general para una endodoncia y eso definitivamente no lo quería.

Luego tuvimos que cancelar horas y aplazar sesiones porque el Manu se resfrió y debía estar bien para poder realizar el tratamiento.

Segunda sesión:
Habían pasado unas dos semanas desde la vez anterior, esta vez nos sentamos los dos en el sillón, él sobre mis piernas. Fue fatal, una muy mala experiencia, apenas la dentista pudo trabajar en una pieza dental con la ayuda de su asistente.
Yo terminé absolutamente cansada, fue un trabajo más duro que toda una tarde de gimnasio, quedé estilando en sudor cual sauna. Intentamos calmar a Manuelito, pero no lo conseguimos. Cuando salimos de la consulta el Manu se tranquilizó inmediatamente, solo me pedía tenerlo en brazos.

Todo el camino de regreso le conversé que la tía doctora de los dientes estaba limpiándolos porque estaban sucios y con eso estarían sanitos, que si él abría mucho su boca la tía doctora terminaba muy rápido, pero si él la cerraba la tía doctora se demoraba muuuucho.


Tercera sesión:
Habían pasado 2 días y nos correspondía volver, esta vez antes de salir de la casa le di una dosis de Prodel (clorfenamina), el antihistamínico indicado por su pediatra, para poder mantener su nariz más despejada, ya que tanto llanto lo congestionaba. Hablamos tanto con él, siempre en positivo, que iba tranquilo. Entramos al box de atención y antes de sentarse a la silla él le abrió la boca a la dentista, quedamos nosotras boquiabiertas con el gesto!.
Nos sentamos los dos igual que la vez anterior, esta vez nos tomamos de las manos, él giró su cabeza hacia la dentista y abrió la boca; ninguna de las dos podía creer lo que estábamos viendo, pero guardamos silencio para no cortar el ambiente.
Estábamos bendecidos, la dentista pudo trabajar 6 piezas, Manu sólo lloró un poquito al final porque ya estaba cansado, pero había que terminar.

Cuando terminaron ella le regaló un stiker que él, mismo eligió y le regaló una gran sonrisa.






 
Ahora queda poder sar un baño de flouor o algo así que no recuerdo bien el nombre para sus dientes frontales, que por suerte están solo manchados.

Tengo un hijo maravilloso, capaz de sobreponerse a sus experiencias traumáticas. Lo adoro y lo admiro.

7 comentarios:

  1. Pamela:
    Tienes un hijo my valiente y eres una mamá muy empeñosa, por lo que salieron triunfantes de ésta experiencia desagradable, pero necesaria.
    Un abrazo y Felicitaciones a Manu!.

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  2. Felicidades a tu pequeño, asì es, es maravilloso y muy maduro!! un besito para el y me da mucho gusto leerlos otra vez!!

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  3. OH! que fotos más lindas! demuestran lo valiente y resiliente que es Manu :) Muy bien!
    Y bien por ti también que seguiste adelante a pesar de las dificultades, eres una gran mamá!

    Besos :)

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  4. Qué bonita experiencia. Me alegra que haya tenido un final feliz, dientes sanos, tu hijo que ha superado un mal momento y mamá feliz!!. Un saludo

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  5. Paula, en realidad mi hijo es un valiente, llora su poco, pero hace lo quele pides.

    Wendo, le daré tu beso a mi hijo besucón. (que bueno leerte, dónde estabas?).

    Annie, jaja si, es bastante menudo (según el pediatra jiji) y un gran campeón!!!!

    Tamara, me has dicho algo en que no había reparado, si Manuelito es resiliente. Gracias.

    Yaneth, si, fueron momentos difíciles, pero ya salimos y esperamos no volver muy pronto!

    Manu aún recuerda que su tía doctora de los dientes le decía "Manue".

    Saludos chicas.

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  6. Menos mal que lo entendió y pudo cooperar al final y fue menos estrés para tí, acá varios dentistas tienen esos lentes que muestran peliculas para niños, aunque creo que eso sirve mas para niños mas grandes.
    Menos mal que ya queda lo menos.
    Te música no comento porque soy muy fome y nunca me ha enganchado.

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