miércoles, 27 de julio de 2011

Con lo que se nace, se nace, y qué!

Cuando Manuelito comenzó a mostrar sus preferencias, no hubo ninguna duda de ciertas cosas que le gustaban ENORMEMENTE, es que era como una adicción, lo veía en todos lados y lo pedía todo el tiempo!

Debo destacar tres cosas que tiene tan arraigadas, que ya lo asumí, jajaja.

1.- El color azul. Pero es que es increíble, si creo que aprendió a nombrarlo antes que a mí, jaja. Recuerdo que en sus inicios la "a" era muy suave y decía "azhul". Prefería los juguetes, ropa, globos azules. Y no era que nosotros lo eligiéramos por él, si no que más bien el Manu se iba derechito a su azul.

En Chile hay un equipo de futbol que ente otros nombres los llaman "azules". Yo lo único que pido es que no se haga hincha de ellos (su barra brava es BRAVA).

2.- El círculo. Todo lo que fuera redondo era de su prefenrecia, cuando comenzó a nombrarlo era "cicculo", ahí se confabularon antes las pelotas "goh" (gol). Los adornos de los árboles navideños pasaban susto, las pelotas en los supermercados, las tapas de las cremas, los globos que les dió por poner a todos los supermercados hacían llorar a mi bebé, porque él los quería tomar, buaaaa, aprendí a llevar uno o dos globos (ojalá uno azul) dentro de mi cartera.

Hace poco estaba jugando con Manu, teníamos varias figuras geométricas y le dije "elige una y yo otra", entonces me dice "el círculo, si me gusta el círculo pues", lindo si me dan ganas de comérmelo, entonces le respondí "yo sé por que te gusta el cículo, porque es redondito como tu mamá", sólo atiné a reir mi hijo venía con el azul y con el círculo incorporados.

3.- Lo otro que Manu trae consigo es el lanzar todo al suelo, pero es que TODO, a veces me saca de quicio, me estoy convirtiendo en una profesional del autocontrol (con recaidas eso si). Su idea es tomarlo y dejarlo caer para escuchar "el sonido" Ohhh!!! es que mis oidos hay días que se cansan. Cuando bebito tomaba sus juguetes, los lanzaba hacia atrás y decía "gidá", una especie de girar.

Nos dio mucha risa cuando hace como un año, viendo un video en youtube del Pato Donald chef que al quebrar los huevos, las cáscaras las lanzaba hacia atrás, el Manu decía  GIRÁ! jajajaja

Los niños nacen con características propias y nada se puede hacer para cambiarlo, yo he intentado luchar contra el GIRÁ, pero mis resultados han sido nulos... en fin.

Y que importa, amo a mi hijo que adora el azul y los círculos; y que importa si le gusta lanzar los juguetes y las cáscaras de naranja (que no suenan), él es así, adorable, cariñoso y llevado de sus ideas, y qué!

martes, 26 de julio de 2011

Nuestra Lactancia III

Hice una pequeña investigación para entender porqué la mentalidad en este país no concibe la vida sin LECHE de vaca. Y por qué el área médica de mi país es aún tan cerrada en ciertos aspectos relativos a la LACTANCIA (al final de esta publicación).

Volviendo a nuestra historia, a Manuelito lo estaba amamantando, gracias a Dios y al agua de avena yo tenía mucha leche, mi hijo mamaba muchas veces al día y yo me sentía tranquila en ese sentido. Pero él había presentado dutrante todo este tiempo repetidos cuadros de rinitis, bronquitis y una dermatitis atópica que le tenía sus mejillas cual puber o adolescente. El pobre ya podía sumar a su lista un montón de medicamentos e inhaladores, además de una peregrinación en busca de un pediatra, ojalá broncopulmonar, que cumpliera con los requisitos que busco en un médico. Lamentablemente nuestra búsqueda era infructuosa.


Mientras tanto mi hijo me pedía "lechita" cada vez que quería, claro eso limitaba bastante mi escaso tiempo disponible para hacer mis labores de dueña de casa; y que decir, no quedaba tiempo para mí, partía al trabajo con la cara sin una pizca de maquillaje, un peinado demasiado casual y la ropa más sencilla y cómoda que tenía. Pero eso no me importaba porque yo podía dar a mi hijo ese tesoro inmenso que era mi leche
y ver como él la disfrutaba a medida que fue creciendo, era maravilloso.


Cuando Manu cumplió el año de vida, pocos días después de su fiesta de cumpleaños, él se encontraba sano, absolutamente sanito, cero tos, cero rinitis, entonces le dije a papá "quiero que al Manu lo vea un médico ahora que está sano y que me diga cual es su estado, relación talla-peso, condición general para su edad", entonces decidí ir a uno que me había recomendado mucho una colega de mi madre... y fuimos.


Yo iba algo temerosa porque mi hijo ya no quería ver una camilla, resultado de las terapias del kinesiólogo (para eliminar flema) y no quería que lo siguiera pasando mal.

Pero cual fue nuestra sorpresa, nos encontramos con una relación médico-paciente (y con los papás del paciente, jajaja), que nos dió mucho gusto. Manuelito se entregó en el exámen, el médico revisó todo su cuaderno de control y nos dijo "estoy casi seguro de que tu hijo es intolerante a la proteína de la leche de vaca"... PLOP! quedamos de una pieza, asombrados, en mi ignorancia dije "a la lactosa?" y el responde que la lactosa es una azúcar de la leche y estábamos hablando de las proteínas que están presentes en los sólidos y en el suero de la leche, y que como yo me alimentaba con lácteos se la traspasaba a través de mi propia leche.


Nos puso en una dieta estricta libre de lácteos por un total de 4 meses (la sufrí su poco, pero eso lo contaré en otra oportunidad). Los resultados los fuimos viendo muy pronto, mi hijo estaba teniendo otra calida de vida, mucho mejor.


Así es que desde hace 2 años, Manu visita a su Tio Doctor Claudio y hemos aprendido bastante de alimentación.

Historia de la leche en Chile.
A comienzos del 1900 en Chile la tasa de mortalidad infantil era elevada y los niveles de desnutrición generaban un problema grave, por lo que los gobiernos de turno se encargaron de hacer algo que lo revirtiera.
De esta forma se crearon distintos Organismos que entregaron LECHE como paliativo a tal situación. Esta acción, junto con otros adelantos en nuestro país, corrigieron considerablemente esas tasas, reduciéndolas a valores cada vez mejores.
Así nacieron:
1923 "Gota de Leche", entrega alimentos y medicamentos a niños desnutridos.
1924 "Caja del Seguro Obrero Obligatorio", entrega leche a madres trabajadoras que no amamantan.
1937 Ley de la Madre y el Niño, entrega leche a todos los menores de 2 años.
1940 Comité de Alimentación Materno-Infantil, entrega leche ampliando la edad.
1970 (inicios) campaña “medio litro de leche diaria; para que el pequeño sea grande mañana”, JUNJI
1987 Programa Nacional de Alimentación Complementaria... y de ahí comenzaron a hacer distintos tipos de leche, entera, fortificada, para embarazadas, para adultos mayores... en fin.

lunes, 25 de julio de 2011

Nuestra Lactancia II

Hasta hace poco más de dos años viví inserta en una cultura en que se considera a la leche de vaca como el mejor alimento, el más completo, el que nunca debe faltar en la dieta de un niño; incluso en la del adulto. Lo que no ponía en duda pues encontraba en el mercado un sin fin de productos que me aseguraban el bienestar total para mi organismo.

Por eso mismo, como preparación a lo que venía para mi hijo, le comencé a presentar las mamaderas (biberones), me extraía leche y se la intentaba dar, el preblema lo tenía con el tete, porque no lo succionaba y lo tenía solo para jugar un rato. Esa era un problema para mí, ya que debía salir a trabajar en algún momento y él solo tomaba leche de mi pecho, con la mamadera, rendía super poco.

Sin mucho éxito con la mamadera un día le di leche de tarro, una leche de fórmula que el pediatra me recetó. Mi Manu tenía recién 5 meses cuando le di este preparado por primera vez. Lo tomó, pero luego de una o dos horas lo vomitó absolutamente todo, quedó exhausto, pálido, helado, sin energía, la suficiente para dormir por un largo rato.

El no quiso ver una mamadera por muchos días, así es que demoré en hacer un nuevo intento, "esta vez sólo le daré a probar" fue mi eslogan, pero mi hijo no quería abrir la boca o si conseguía tocar con una gota de leche sus labios, hacía arcadas.

Me sentía decepcionada, triste, preocupada, porqué yo no podía conseguir esto tan simple con mi hijo; "dale a cucharaditas", "ya tomará", "los nños son así", "la leche tendrá mal olor", eran tantas cosas que medecían para tranquilizarme, pero tampoco había muchos resultados conmigo. Cambié marcas de leches, mamaderas, ya tenía una gran colección en casa, de todos los portes, diseños, tipos, colores, etc. y nada.

El pediatra que decía: "tiene que tomar, tienes que darle no más", a él no le importaba si la guagua botaba las tripas vomitando o si mostraba claras señales de que algo andaba mal, es un hombre de gran prestigio, un neonatólogo de renombre de unas de las mejores clínicas de Concepción, sin embargo, absolutamente obtuso frente a las preguntas de una madre de un lactante.

Así comenzó este andar por el camino paralelo de nuestra lactancia.

jueves, 21 de julio de 2011

Los inicios en la música

Cuando Manuelito llegó a casa me propuse hacer lo mejor para la crianza de mi hijo, tuve varios tropiezos producto de la salud del Manu y de la mía, lo que generaba mis bajones, a pesar de ello hice varias cosas que creo estuvieron bien.

Entre ellas la estimulación de mi bebé con la música. Comencé durante mi embarazo con algunos temas de Mozart y con Mi Pequeño Tesoro de Presuntos Implicados.

Cuando Manu nació las canciones nos acompañaban en muchos momentos del día. Los primeros meses sólo las escuchábamos y cuando ya estaba un poquito más crecidito le mostré algunos videos.
 
 Recuerdo que las primeras canciones fueron las clasicas canciones de cuna "este niño lindo, que nación de noche, quiere que lo lleven a pasear en coche...". Pero muy pronto ecuchamos las canciones del disco Tikitiklip, la canción que más disfrutamos con coreografías era la del "Soldado Trifaldón".
Al mismo tiempo escuchábamos a Mazapán, yo creía que ya no habían mamás que criaran a sus hijos con esa música, sin embargo me llevé varias sorpresas. Mi favorita es "El poroto coscorrón", la favorita del Manu "El Globito".

 A medida que este pequeño melómano iba creciendo, también comenzó a ampliar sus gustos musicales. Aparece Hi-5, "cubre tus ojos, cuenta diez..." esa coreografía le salía fantástica se tapaba la cebeza, jaja.
 

Luego Doki y Bindi Irwin. Con Doki se lo cantó y bailó todo, llegaba a levantarse de la silla cuando aparecían unos globos "buobuo, buobuo", lindo precioso y me trae recuerdos.


Con la Bindi y los Cocoamigos conoció bastante de canguros, elefantes, leopardos, hasta de ballenas, yo le decía, "Manu, cómo hablan las ballenas?" y mi pequeño me respondía "uuhhh, uhhh".

 

Debo reconocer que nos internacionalizamos bastante en esos días, pero luego retornamos a lo nuestro con Pin Pon. Hoy conocoe la página de este gran personaje al revés y al derecho, hasta sabe que el papá de Pin Pon se llama Jorge.

Esta es la razón por la cual siempre mi hijo anda cantando. Y aunque lo haga murmurando, entonces da un salto y empieza a cantar a todo volumen.
Es un niño alegre, eso me gusta.

miércoles, 20 de julio de 2011

Un Gran Conversador.

Había que esperar un buen rato para saber si mi hijo sería bueno para conversar. Eso era lo que creía yo, el bebé tenía un 50% de posibiliades de ser un niño que hablara harto, lo que correspondería a la herencia por parte de la familia paterna; y un 50 % de posibilidades de ser más callado como yo, porque cuando me da por estar muda, no se me ocurre que hablar!.

No debió pasar mucho tiempo para comenzar a dilucidar mi consulta, al pequeño bebé le gustaba hacer sonidos, los clasicos "gueee, guijjj, guigao, mmaa, gooo" cuando ya tenía un mes y días. A los 6 mese nos sorprende llamando a la perrita con un grito lleno de jolgorio "Kaah", traduzco él quería decir Licán, jaja mi preciosura ya era un parlanchín desordenado.

Debo reconocer que yo hice un gran aporte jajaja, porque él sólo respondía a la madre parlanchina que tenía día y noche a su lado, es que todo lo que yo estaba haciendo se lo iba comentando.
Poco antes del año nombraba ciertas cosas con la última sílaba de la palabra al mismo tiempo que la apuntaba, por ejemplo "ki = Mickey".

Al año y medio ya usaba unas 40 palabras (las tengo anotadas, que melancólica), era un bebito que ya armaba sus frases cortas, era cuestión de interpretarlas jaja... las mamás pueden, cierto?.

A los 2 años eran 70 palabras. Lo mejor de todo era cada vez que lo encontraba cantando alguna canción mientras jugaba con sus juguetes.

Actualmente, ya con tres años, debo decir que es un niño capaz de relatarte alguna historia... ahora bien, me salió "cuentero" dicho en buen chileno, digamos "creativo", jaja Que imaginación Dios!

Resumiendo, obtuvo el 50% de la herencia del padre, pero valor!!!! arrazó con el otro 40% del abuelo paterno!!!! El 10% que queda, heredado de mí, lo está descubriendo lentamente porque aveces me cuesta sacarle palabra.

domingo, 17 de julio de 2011

Quiero dormir en mi escondite.

Desde que Manuelito dejó el pecho hace exáctamente 2 meses y un día (parece condena), para dormir comenzó a abrazarme, rodeándo mi cuello con sus cortitos brazos cuando ya el sueño le está ganando, "Mamá, te quiedo abazad" son sus palabras.

Hace un mes y una semana, cuando cumplió 3 años, estábamos en la cama, entonces le conté que cuando él era muy pequeño yo lo tenía en mi guata y una noche el doctor me había dicho que lo sacaría para que viviera fuera de mi guata. Yo estaba con un sueter bastante amplio entonces él comenzó a meterse dentro de él, simulando su antiguo lugar, asomaba su cabeza y me decía que él estaba "así", jajajaja.

Hace 3 noches, cuando nos disponíamos a acostarnos él me dice "Me quiero dormir en mi escondite", yo no entendí mucho, entonces levantó las frazadas y mi pijama, dejó mi guata al aire y recostó sobre mí su carita, mientras una de sus manitos me acariciaba. Su rostro era de una ternura y una tranquilidad tan especiales que me dió una gran emoción, "Así" se quedó dormido.

Ha sido uno de los momentos que quiero nunca olvidar. Anoche hizo lo mismo, ojalá aún tenga dentro de sus recuerdos sus días en mi vientre y aquella vida anterior en que primaban el calor, la contención, su guatita llena de comida todo el tiempo y quizás cuantas cosas más que debieron ser tan gratas.

Te amo hijo, siempre tendrás en mí tu escondite.

viernes, 15 de julio de 2011

Tercer premio, Premio a la Alegría y la Emoción.

Paula, de Mamá de una Monita ha creado este premio y me lo ha regalado.
Muchas gracias, ahora debo contestar las preguntas asociadas, allá voy!

1.- ¿Por qué comenzaste a escribir tu blog?
Para comenzar a derribar una de mis barreras autoimpuestas.

2.- ¿Qué sería lo que más te causaría alegría y emoción en la vida?
Que mi hijo se convierta en un hombre alegre y de bien.

3.- ¿Con que sensación quedas cuando escribes tus comentarios en otros blog?
Que nuevamente parezco telegrama, me quedo con la sensación que me sinteticé demasiado, jajaja.
Cuando los leo pareciera que se está dando una conversación, entonces intervengo con frases o risas.

4.- ¿Con que sensación quedas cuando lees, los comentarios que otras mamis o papis, dejan en tu blog y por qué?
Siempre me asoma una sonrisa, me quedo con una sensación de haber compartido algo.

5.- Relata una anécdota divertida y alegre con tus hijos.
Hace como 6 meses íbamos al control médico del Manu, es cosa que le diga "Manu, hoy vamos a ir donde el tío doctor Claudio" para que él se entusiasme y se ponga obediente (le gusta ir).
Estábamos los tres con papá en la sala de espera y el Manu no paraba de decir que quería pasar a la consulta, agarraba patitas y partía a la puerta del doc. Las dos secretarias y los papás quedaban boquiabiertos con la actitud de mi pequeño hijo.
Cuando Manuelito aceptó que tenía que esperar comenzó a ser un imán de niños, los 5 ó 6 peques que ahí esperaban a otros pediatras, rodeaban a mi hijo, si Manu saltaba, ellos saltaban; si Manu se tiraba al suelo a jugar, ellos también lo hacían, jajajaja.
Esa situación nos provocó cierto orgullo y el papá se hacía responsable de esa parte de la herencia, jajaja.
También nos emocionó porque nuestro pequeño niño era capaz de generar un ambiente atractivo a otros niños y sin querer proyectamos eso en su vida, pero durante todo el período en la sala de espera no nos sacamos la sonrisa del rostro hasta estábamos medio sonrojados, llegamos a contarle a los abuelos, ellos también estaban orgullosos.

6.- Relata una anécdota que te emocionó hasta las lágrimas con tus hijos.
Chuta, reviso en memoria, pero la sinapsis no me ha dado resultados, y: o soy una madre atípica que no se emociona hasta las lágrimas, o soy una madre insensible. Ups!
He tenido muchos momentos que me emocionan, son principalmente sus logros,  cada vez que él descubre que puede hacer algo que lo hace más grande, o cuando tiene gestos de amor hacia mi madre o hacia mi abuelo (que ayer estuvo de cumpleaños, 87), o cuando canta mientras juega.

Hay una mamá que tiene un Don en sus manos y que estoy segura que con ello viaja Alegría y Emociona a quien lo recibe. Son hermosos trabajos que embellecen a los hijos e hijas.
Entrego este premio a La mamá de Patricia, del blog http://lamamadepatricia.blogspot.com
Recíbelo con cariño.

Segundo premio, Premio Instrospeción.

Este segundo premio ha llegado a mí a través de Paula, del blog Mamá de una Monita y de porfinyomisma, del blog Por fin, Yo misma.
Lo agradezco porque a la vez me enfrento a un desafío, que es contestar las preguntas que están ligadas, lo que no es fácil, parecen preguntas sencillas y algunas lo son, pero muchas veces esas son las más difíciles de responder.
Allá voy!

1.- ¿Cuál es tu reto?
Esta fue la última pregunta que contesté, mi reto es vivir cada día intentando hacerlo de forma correcta, en que pueda ser equitativa con mi entrega y que esa entrega cordial y amorosa con los que más quiero.

2.- ¿Qué le dirías a tu jefe si te tocaste la lotería?
"Mire, venga, siéntese, le voy a decir de ciertas cosas que no me parecen... Bueno, eso era, ahora le dejo mi carta de renuncia, ojalá haya tomado bien lo que le comenté y si usted lo quiere puede hacer algún cambio. Gracias y adiós." Uhhh, le diría cuantos pares son tres moscas, pero obviamente no le diría que me saqué la lotería o si no el cambio de actitud sería, por decirlo menos, Notable.

3.- ¿Que harías si descubrieses que alguien te está mintiendo?
Pues, lo dejo ser, veo hasta donde llega su mentira y luego le cierro mi corazón. Pero si se tratare de mi hijo, le enseñaría el valor de la verdad.

4.- ¿Si se quemara tu casa y sólo pudieras salvar una cosa ¿Qué cosa salvarías?
Mis fotos.

5.- Si enteras a un sitio con mucha gente ¿Qué haces?
Me quedo atrás, observo (saco el rollo), busco algún rostro conocido. Si me gusta, me quedo; si no, rajo de ahí.

6.- ¿Ves el vaso medio lleno, o medio vacío?
Acostumbro a quedarme finalmente con el lado medio lleno, porque instintivamente miro primero el vacío.

7.- Te encuentras una lámpara mágica ¿Qué deseos pides?
Salud, dinero y amor, que clásico no?

8.- ¿Cuál es tu mayor miedo?
Que a mis seres queridos les ocurra algo malo que les cause dolor.

9.- ¿Qué te hace feliz?
Ver feliz a mi hijo y a mis seres queridos.

10.- ¿Consigues sacar un minuto para ti cada día?
Ahora si.

11.- Si pudieras reencarnarte en un animal ¿Cuál serías?
Perro, absolutamente, aunque cuando pequeña quería poder convertirme en mosca para poder estar en distintos lugares sin que me notaran, jaja.

12.- ¿Cuál es tu recuerdo más feliz?
Cuando nació mi hijo.

13.- ¿En qué ciudad vivirías y por qué?
En mi ciudad de Concepción, Chile. Me gusta mi país, me encanta, no lo cambiaría por otro. Me gusta este clima, aunque cada vez los extremos están más extremos, el frío es muy frío y el calor bien caluroso, ja.

14.- ¿En qué crees?
En el empeño, en la disposición. Pero principalmente creo en Dios.

15.- ¿Qué sientes cuando creas?
Alegría, de esa que emociona.

16.- ¿Te gustaría conocer el futuro?
Si.

17.- ¿Qué otros nombres de blog te planteaste antes de poner éste?
Yo quería que mi blog se llamara "Empeño de Mamá", pero no me aceptó la Ñ.

18.- ¿Crees que se pueden hacer buenos amigos a través del mundo blogger que frecuentas?
Si, aunque esa no es mi motivación inicial, son lazos que se van formando y encuentras bellas personas.

19.- ¿Que libro quedará para siempre grabado en tu memoria?
Sin duda, El Principito. Aquel libro que me dice que debo arrancar los baobabs cuando son pequeños, porque pueden destruirme, aquel libro que me dice que tener una consigna le da un propósito a mis días, aquel libro que me enseña las bondades de domesticar. Lo adoro.

Uff!, me agoté! jajajajaja

Así como lo he recibido lo entrego a:
La mamá de una bruja, del blog http://lamamadeunabruja.blogspot.com
La mama de nicolás, del blog http://lamamadenico.blogspot.com

Creo que ambas son mujeres y mamás inquietas, que les gusta descubrir cada día nuevas cosas para sus hijos, al menos, eso es lo que leo yo en sus blog, jejeje.
Reciban este premio, con mucho cariño.

Entrego mi primer premio.

Hace algunos días recibí mi primer premio, la verdad es que ni me lo imaginaba. Pero cuando pensé en entregarlo no sabía a quien, pues muchas o casi todas las mamás de los blogs ya lo tenían.

Después de ello, ingresaron dos mamás  cuyos blogs son bastante particulares y me gustan, son estilos distintos y eso los hace especiales. Es a ellas a quienes voy a entregar el premio Super Mamá.
A Aurelia de http://aureliaaprendeasermama.blogspot.com
A Isabel de http://sardinasperoconp.blogspot.com


Chicas va con harto cariño, porque quiero seguirlas leyendo.
Abrazos.

miércoles, 13 de julio de 2011

Nuestra Lactancia I

Cuando esperaba a Manu y pensaba en la lactancia tenía el temor de darle pecho un tiempo muy corto (a mí me amamantaron una semana y esa es una de las grandes penas de mi madre). En mi familia directa no habían experiencias de lactancia prolongadas: nunca formaron bien el pezón, la leche se terminaba, el pediatra decía "no más", eran mellizos y no alcanzaba para dos, etc.; por lo que yo no sabía que era lo que me tocaría.

Como mi Manuelito nació de noche lo tuve conmigo al día siguiente bien temprano, aún estábamos sin visitas en la sala, solamente acompañados de otra mamá. Mi hijo era un bebé tranquilo, como siempre me había preparado con bastante literatura al respecto, así es que me dispuse a ofrecerle el pecho, le tomé el mentón con uno de mis dedos para abrir levemente su boca y listo comenzó a succionar. La verdad es que en ese momento no sentí nada muy particular, lo maravilloso era que mi bebito hacía muy bien su trabajo, demasiado bien, pues no paraba de tomar, lo cambiaba de pecho y continuaba, mientras yo me revisaba para confirmar si realmente salía algo, no era mucho, pero era calostro.

En casa los primeros días eran de dolor, caramba que me dolía intensamente el primer minuto, yo mordía algo para aguantarme, pero duraba tan poco que no me importaba. Al cabo de unos 5 días ya se fue pasando y mis pezones ya no tenían grietas (nunca sangré), usaba una crema a base de Matico que era genial!

Nuestra lactancia era cada día mejor, Manu era un comelón, a veces me secaba los pechos y tardaban unas 2 horas en tener una cantidad respetable, jaja.

Al principio me conformaba con poder amamantarlo hasta los 3 meses, cuando cumplimos ese plazo mi leche aún estaba en abundancia y mi segundo plazo eran los 6 meses. Al cabo de seis meses mi nuevo plazo eran los 9 meses, yo aún era una gran productora de leche, así es que estaba feliz!!! Mi último plazo fue el año de edad, llegado ese momento nuestra lactancia aún era como en los mejores tiempos, buena cantidad, de un color blanco algodón. Entonces me di cuenta que mi hijo tomaría leche hasta que nuestra "sincronía natural" lo dispusiera.

Recuerdo que un par de veces, cuando me tendía en la cama, yo de lado y mi hijo frente a mí, mi mamá se tendía detrás de mí, colocaba su cabeza al lado de la mía y miraba a su nieto como mamaba, así experimentaba algo de lo que había perdido, aquello que vivió por tan cortos días, una experiencia que lejos de incomodarme, me producía satisfacción, porque con ello podía dar una alegría a mi madre.

Nuestro proceso de lactancia no estuvo libre de dificultades, y curiosamente las críticas más fuertes las recibí por parte de algunos médicos, pero eso es digno de otro post.

De igual manera Manu tomó lechita (como él la llamaba) durante 35 meses, es decir hasta que tenía 2 años y 11 meses una etapa que nos hizo muy felices, período que también estuvo acompañada de esfuerzo y algunas postergaciones.

martes, 12 de julio de 2011

He recibido un premio

Cuando comencé a navegar por algunos blogs observé que algunas mamás tenían uno, siete o doce premios, me pregunté vagamente cómo los obtenían, la verdad es que quería saber como estaban construidos los blog, que escribían, me confundía un poco porque las estructuras eran distintas unas de otras, también quería saber de sus propietarias, quienes eran, como eran, de donde eran.

Hubo unos 3 blogs que leí con mayor detención, entre ellos que llamó la atención uno en que la mamá que ahí escribía lo hacía una y otra vez sin importar si no tenía comentarios, así fueron sus primeras publicaciones.
Al pasar el tiempo parecía haberse convertido en una líder de mamás blogueras. Leyéndola a ella no me importaba mucho si alguien me leía, quizás eso me convendría porque aún no me decidía a ser una mamá bloguera, mi gran limitación a hacerlo era romper mis barreras y pudores a mostrar mis emociones a través de posteos.

En fin, esa mamá que leí y me motivó a convertirme en una Mamá Bloguera es precisamente Sandra, quien me regaló este premio. Muchas gracias Sandra, de ¡Anda, si es mamá!.

Hay una pregunta relacionada con este premio y es responder a ¿Qué es lo que más me gusta de ser mamá?
Bien, lo que más me gusta de ser mamá es formar parte de la vida de mi Manuelito, descubrir cada uno de sus etapas y logros. Me gusta sentir su manito regalándome una caricia. Me gusta verlo cada vez que descubre algo del mundo.

Muchas gracias.

lunes, 11 de julio de 2011

Hay que operar a Manuelito.

Manu tenía como 8 días, lo estaba mudando, de pronto él lloró con tanta fuerza que en su ingle se levanta un bulto bastante grande (para mí), ambas abuelas estaban ahí y las tres nos asustamos y quedamos mudas por unos instantes.
Esa tarde lo llevé a urgencia, en cuanto el médico lo vió dijo que era una hernia y que había que operarlo, pero como estaba con un ruidito en la nariz su pediatra debía tratarlo y autorizar el alta para hacer la cirugía a la brevedad. Yo no estaba vien, se estaba anidando en mí una depresión post parto que en realidad me tuvo mal por mucho tiempo, pero eso lo contaré después. Mi bebé que me hizo pasar un susto al nacer ahora debía pasar por el quirófano.

Cuando él tenía 23 días vida lo operaron. Nuevamente la clínica estaba llena de familia orando para que todo saliera bien, yo estaba estilando entre el sudor de mis nervios y mis pechos que mojaban mi ropa de leche.
Estaba en una sala sacándome un poco de leche para dejarle a mi hijo, cuando me avisan que el cirujano quiere hablar con nosotros (mamá y papá), corriendo fuimos, yo intentaba estar tranquila para poder concentrarme en lo que me tenían que decir. Entonces este señor vestido de verde se acerca y nos dice que la operación resultó bien, pero que se había encontrado con un testículo dentro de la bolsa de la hernia y que eso era aún más peligroso, pero que lo había arreglado. Me volvió el alma al cuerpo y entonces veo a lo lejos al equipo médico, pero no veo a mi bebé.

Regresamos con la familia y les dimos la buena noticia, cuando de pronto veo pasar a mi pedacito, desnudo, dentro de incubadora, llorando a más no poder y con un parche al costado de su guatita. Lo que más quería era tomarlo y calmar su llanto.
Como Manu aún no tenía un mes de vida debía pasar la noche en la sala de neonatología, donde están los recién nacidos, en un lugar especial; entonces tuvimos que vestirnos con ropas especiales y nos quedamos (mamá y papá) con él hasta como las 23:00 horas. Le di lechita (pecho), le canté, lo acaricié, quería quedarme con él, pero no podía, entonces se lo encargué a María. Le pedí que estuviera pendiente de él durante el tiempo que yo no estaría ahí y que tomara su manito hasta que se durmiera. Le dije al Manu que se quedaría con la Mamita del Cielo.

Increíblemente cuando él tenía como 8 meses fuimos a una iglesia en que había una imágen de la Virgen, muy grande casi tamaño real, él se le quedó mirando y le pregunté "la conoces?" y Manu me dio una gran sonrisa, como si me diera una respuesta, quizás fue sólo una interpretación producto de mi fé, pero siempre rezamos a la Mamita del Cielo. Fue un lindo momento.

Cuando llegamos a casa quien también mostró una gran preocupación por el bebé que había salido de la casa y que llegaba con olores diferentes, fue la Licán, su fiel perrita que no dejó de mirarlo por unos buenos minutos, como si revisara que estaba enterito y bien.

Manu se recuperó impecablemente, actualmente está bien, pero me hizo pasar un buen susto.

miércoles, 6 de julio de 2011

Bebés y Animales????

Desde que comenzamos a contar a la familia y amigos que estábamos esperando un bebito (parece que siempre supe que sería varón) venía más temprano que tarde un gesto algo intranquilo y soltaban esa pregunta "¿Y qué va a pasar con la Licán?", Licán es mi perra pastor alemán muy regalona y que a esa altura ya tenía 2 años.
Yo creo que más de alguno pensó que nos ibamos a deshacer de ella, o que la regalaríamos, no sé!?. Yo los entiendo, se preocupaban de que la guagua fuera atacada por el perro de la casa, tragedia que siempre aparece en las noticias cada cierto tiempo. Sin embargo, siempre haciendo caso a mi corazón, él estaba tranquilo, entonces yo también!

De manera natural comencé a preparar a Licán. Desde que supe de mi embarazo la dejé más tiempo en el patio y la trataba como si ella fuera más grande, un poco menos de regaloneo.
Acostumbré a mi perra a mucho lenguaje, todo en vocablos de 1 a 3 palabras, ella entendía todo. Cuando elegimos el nombre del bebé lo comencé a nombrar con mucha ternura y siempre relacionándolo con gestos suaves, compré colonia de bebé (Ammen) me colocaba un poco en los dedos y le decía "Manu, muy bien!" acompañando de una caricia. Ella me miraba con un gesto de "Pame, algo no entiendo, pero me gusta".

Había llegado la prueba de fuego, nuestro regreso desde la maternidad. A la perrita la dejamos en el patio, al Manu en un dormitorio en su cochecito; entra Licán, me saluda, se contenta, esperamos que se calme y le digo que está el Manu, ella  me mira con su carita preciosa. Estábamos: mamá (yo), papá, abuela materna, abuela paterna, todos espectantes, tranquilos pero con las manos bien atentas para evitar un movimiento no esperado. Sacamos al Manu del dormitorio, él dormía, y dije suavemente "Licán, Manu muy bien", ella se quedó muy quieta, yo diría que con ternura, el Manu suspiró y movió una manito, ella dió un paso hacia atrás como dándole espacio, le dimos a ella una caricia, y eso fue todo!.



 Todos quedamos tranquilos, ella lo había recibido bien. Ella por fin supo lo que era "Manu", aquello que yo nombré tantas veces con cariño y suavidad.

Y aunque hasta el día de hoy JAMÁS los hemos dejado solos, vemos que ella lo respeta y reconoce que jerárquicamente, el niño está sobre ella.



 Yo digo que mi primogénita fue la Licán, ella me ayudó en una especie de preparación en la crianza. Es mi perrita, "cola de zorro", "orejas de zorro", "cara de perro", "perruna", "peluda" y otros nombres, pero por todos entiende.

lunes, 4 de julio de 2011

Cesárea de emergencia.

Como había contado en el post anterior, durante mi embarazo no tuve mayores complicaciones, pocas náuseas, poco rechazo a ciertos alimentos, sólo que ya no gustaba de la leche caliente. Me alimenté bien, responsablemente. Comencé esos meses con bastanbte sobrepeso, soy baja y estaba con 76 kilos, me mantuve así hasta el último mes en que bajé a 75 kilos. Todos los controles fueron buenos, todo iba "viento en popa", hasta que me realizaron la última ecografía.

Tenía el exámen a las 19:00 horas, como siempre me acompañó el papá de mi hijo. Al comenzar el exámen el médico se puso serio y me preguntó cuando había sido la última eco, respondí que la de la semana 27 y estábamos en el día que comenzaba la semana 38, me dijo "Lo que pasa es que tu hijo está pequeño, en talla y peso, y presentas Oligohidramnios, casi no tienes líquido amniótico", además me dice que tenía que ver a mi doctora lo antes posible.

Casi no terminaba de decir eso el médico cuando sacó su teléfono celular y llamó a mi ginecóloga (resultaron ser medio amigos) "Hola estoy con tu paciente Pamela Toledo y hay Oligohidramnios", yo desde donde estaba, recostada en la camilla, esuché su respuesta "Qué!! pero si yo la vi ayer, le hice el monitoreo (para chequear latidos cardiacos del bebé y contracciones de la madre) y estaba todo bien!".

En la misma consulta del ecógrafo continué hablando con la ginecóloga y dejamos la cesárea para el día siguiente en la mañana.

Con susto y el corazón inquieto nos fuimos a casa, no habíamos andado ni 10 minutos en el auto cuando me llama la doctora y me dice: "Pamela, te voy a hacer la cesárea esta noche, ya cité al anestecista, no quiero esperar hasta mañana, tengo una sencación y debo hacerle caso. Tienes pabellón a las 22:00 desbes estar una hora antes, quédate tranquila, nos vemos".
Yo andaba con mi bolso de maternidad listo desde hacía una semana en el maletero del auto, así es que sólo fui a casa a darme un baño y tomar la cámara fotográfica.

A la maternidad llegó toda la familia, ninguno de ellos estaba preparado para ese momento, yo ya me estaba mentalizando y creo haber estado tranquila. Mi mamá estaba muy nerviosa y todos nos encomendaban en sus oraciones. No sabíamos como estaría mi bebé, si aparecería algún tipo de daño.

Ya en el pabellón el anestecista me pone los sensores, mis latidos se escuchaban tan fuertes y rápidos que parecía una batucada y me dice "cálmate mujer". El papá de mi hijo estaba conmigo y me cuenta que yo estaba pálida como un papel.

Comienza la cesárea y mi doctora dice con tanta ternura "Oh chiquito, estás sequito", entonces miro la cara de papá, la expresión de sus ojos jamás la olvidaré. Escucho el llanto de mi bebé, lo ponen junto a mi mejilla y le digo "hola mi pedacito, tranquilito". Se lo llevan al neonatólogo, lo escucho llorar sin descanzo, su papá estaba con él. Después de unos minutos que se me hicieron eternos, llega el médico y me dice "Tu hijo está bien, pesó dos kilos y medio y midió 45 centímetros".

Suspiré de tranquilidad, haía nacido a las 22:50, no necesitaba incubadora y lo habían encontrado bien.

sábado, 2 de julio de 2011

Decidimos formar Familia

Fueron hartos años los que pasamos solos como pareja. Durante 4 años los dos, él y yo; luego 2 años fuimos 3 con la Licán, hasta que decidimos tener un hijo, eso cuando yo tenía 36 años.

Busqué una ginecoobstetra que me diera confianza. Llegué a una doctora fabulosa, es colombiana, logramos una relación médico-paciente muy cercana, tal vez lo sentí así porque los centroamericanos son más carismáticos o sencillamente por ella es así.

Cuando la doctora me dio el "vamos" terminé las pastillas anticonceptivas del mes y Bingo! me embaracé inmediatamente. Desde ese momento el papá de mi hijo se fue a vivir tiempo completo conmigo.

Durante mi embarazo no tuve grandes complicaciones, pocas nauseas, casi no rechazaba alimentos, sólo recuerdo que ya no me gustaba la leche caliente. Comencé con bastante sobrepeso, soy baja y estaba en 76 kilos, me alimenté muy bien, responsablemente y no subí ni un kilo, al contrario, el último mes bajé 1.

Todos los controles fueron buenos, hasta que me hicieron la última ecografía, pero eso será otro posteo.

viernes, 1 de julio de 2011

Mi casa de soltera.

En Chile las familias son algo conservadoras, los hijos viven muchos años con los padres, los llaman "generación canguro", esa condición no estuvo muy lejana a mí, cuando tenía 33 años (hoy tengo 40, 2011) dejé a mi mamá y a mi abuelo y me compré una casa, era una pequeña que cubría mis necesidades de ese entonces.
Desde niña he sido bastante independiente, responsable, me ha gustado pasar tiempo a solas, mi tranquilidad, el cada cosa en su lugar, tiene un Gran valor para mí, supongo que es una de las consecuencias de no tener hermanos que desordenen mis cosas.

Mis días en casa eran bastante gratos, aunque en ciertos momentos no me agradaba tanto, yo manejaba mi tiempo, mis actividades y por completo mis gastos. Mi trabajo quedaba a unas 14 cuadras, el departamento de mi abuelo a unas 12, lo que se traducía en un par de minutos en auto.

Al año de estar sola (aunque con las visitas de mi pololo que por lo general se quedaba los fines de semana, si era soltera pero no fanática, jaja) empecé con la idea de tener un perro, leí harto de perros, tipo de razas, puros , mestizos, requerimientos, tipos de crianza, como elegirlo, etc. Entonces decidí tener una hembra pastor alemán; tenía todo su vida planificada, su lugar para dormír, comer, actividades, su nombre "Licán", es una palabra en Mapudungun, que los Mapuches (nuestro pueblo originario) usaban para nombrar al cuarzo, su traducción "Piedra Solar", porque al más pequeño frote saca chispas, que bien elegí su nombre, jaja.

Al pasar medio año llegó mi Licán, ella ocupó gran parte de mi tiempo, disfrutamos mucho juntas. Se convirtió en mi compañera, nos alegró a todos, aprendí mucho más de perros, participamos en exposiciones y hasta ganamos 2 copas. Ya eramos 2 en casa.



Me he decidido, haré un blog.

Me ha tomado tiempo decidirme a escribir y comenzaré por presentarme.

Soy Pamela, una mujer chilena, hija única (aunque tengo otros 5 hermanos), hija de padres separados, cuando tenía un año y medio mi padre nos abandonó a mi madre y a mí; me crié con mi madre y mi abuelo materno.
Estudié mi educación básica, media, luego entré a la universidad y actualemte trabajo en el área pesquera en una institución orientada a la recopilación de información biológica-pesquera.
Siempre he creído que mi vida ha sido fome, que no he vivido nada excepcional que amerite registrarlo en un libro o en algún medio electrónico, ni siquiera hice un diario de vida cuando niña, pues siempre me ha avergonzado que alguien me lea. Esa fue la barrera que debí derribar  para decidirme a escribir.

Hay un dicho o refrán que dice que "en la vida hay que hacer tres cosas: plantar un árbol (hecho!), tener un hijo (hecho!) y escribir un libro (pendiente)".
Hace unos 2 años me encontré por facebook con una amiga del liceo y la conversación nos llevó a contarnos que habíamos tenido algunas experiencias parecidas y que muchas otras mujeres, con toda seguridad, lo habían vivido similar a nosotras, se trata de la depresión post parto; entonces nos propusimos escribir un libro al respecto, que reuniera nuestros testimonio y el de otras mujeres, que al igual que nosotras habían salido adelante completamente o en vias de.Lamentablemente aún no concretamos ese proyecto. Entonces pensé en que tal vez podía comenzar con un blog.

Este blog pretende contar principalmente como ha sido mi vida desde el momento en que decidimos tener un hijo, y algunas otras cosas de mis años anteriores.