miércoles, 31 de agosto de 2011

Premio a la versatilidad

Adriana, del blog El baúl de mi casa me ha entregado un premio que ha recibido, se trata del Premio a la Versatilidad. Muchas gracias Adriana, hermosas palabras en tu entrega.
Hay mamás creativas que dan vida a estos premios, lo hacen de una forma tan especial porque son capaces de destacar esos aspectos bellos. Cuando estos premios comienzan su cruzada van salpicando alegría y diversión.

La versatilidad se relaciona con nuestra capacidad de adaptación a los cambios, etapas o funciones y claro que vivimos eso cada vez que observamos el crecimiento de nuestros hijos, las nuevas etapas que les corresponde vivir, como son, dejar los paños, caminar, ir al colegio, etc. Y esa versatilidad de nuestra vida la reflejamos en nuestro blog.

Y bien, como regla de este premio debo contar 7 cosas sobre mí... uy!, pues allá van:

1. Me gusta muchísimo cocinar, hubiese sido feliz trabajando como cocinera o chef. Por ahora me quedo con mi colección de recetas, de las cuales hay muchas que nunca he preparado.
2. Me gusta ver tele acostada y si son series mucho mejor (24, CSI, Héroes, True, Lost, Alias, Prision break, Dr. House, Glee, Cold case, Sex and the city... antes fueron las Angeles de Charlie, la Reportera del crimen, Los Magníficos, La mujer biónica, ay se me cayó el carné..... ufff me faltan).
3. Hay dos tareas de la casa que no me gustan porque me salen mal, planchar y hacer las camas.
4. Con mi maternidad he tenido que desarrollar mi paciencia, por suerte es un don renovable y se regenera a cada minuto, pero de que a veces se acaba rápido no hay discusión jaja.
5. Soy protectora con los míos, no puedo evitarlo, me nace.
6. No sé cerrar un ojo.
7. Soy de ideas fijas, algunos dirían perseverante, otros porfiada... en fin.

Es tiempo de entregarlo, originalmente había que hacerlo a 15 blogs nuevo, pero como no obedezco siempre, je, lo entregaré a 7 blogs para mí nuevos:

Angela, del blog Leito.
Daniela Paz, del blog Criando a Adela.
Ana Laura, del blog ...Un poquito de mi...
Mami Wendo, del blog El mundo de Constanza.
Paula, del blog Paula y sus cosas.
Marisol, del blog Soy mamá.

Estoy Topada


Andrea, del blog Bebé a Bordo de Mamá me ha invitado a jugar al Blog Topao 7. 
Este juego consiste en responder algunas preguntas en las que calcen mejor algunas de nuestras entradas según 7 categorías. Allá voy:
  1. La entrada más hermosa: Lo primero que me vino a la memoria como la entrada más hermosa pensé en el nacimiento de Manuelito, sin embargo cuando la fui a leer me di cuenta que era más bien algo angustiante porque fue una tarde y noche de mucha tensión. Entonces vi  Quiero mi escondite  y sin lugar a dudas, para mí es la entrada más hermosa.
  2. La entrada más popular: A ver, yo nunca me he caracterizado por ser una chica muy popular, jajaja, así es que mis entradas no cuentan con una seguidilla de comentarios. Lamentablemente la entrada más popular es una de las más tristes para mí, pero todas esas palabras de apoyo me entregaron numerosas caricias que me hicieron muy bien... gracias chicas!!!!!, se trata de Corazón apretado.
  3. La entada mas controvertida: Yo diría que fue Bebé y Animales??? por una cuestión propia del tema no?
  4. La entrada mas útil: Chuta, tampoco soy muy utilísima, soy re fome, pero humm podría ser Yo-yo jajaja, algunas mamás dijeron que tal vez usarían la técnica.
  5. La entrada cuyo éxito te sorprendió: Definitivamente me sorprendió que mi primera entrada Me he decidido, haré un blog, porque cuando yo visito un blog por primera vez me voy a sus inicios y muchas veces carecen de comentarios, pero yo tuve 3!!! aprovecho a mandarles un besito a Paula de Mamá de una Monita, a La mamá de Nicolás, y a Por fin yo misma por vuestra bienvenida.
  6. La entrada que no recibió la atención que esperabas: Decidimos formar familia 
  7. La entrada de la que estas mas orgullosa: Para mí Semana de la Lactancia me enorgullece, porque ahí no solo hablo de cuando yo amamanté a mi hijo, si no que además hable de cuando yo fui amamantada y del dolor de mi madre por haber sido mal aconsejada.
Uf!!! caramba, esto es un buen ejercicio para ver de que aún no he hablado.
Como ha sido un juego en que muchas mamás ya han participado, voy a entregarlo a algunos blog que he conocido hace poco tiempo y que aún no he podido leerlos como quisiera, a ver si con este Topao me dan una manito, vale? Además se lo entrego a una mamá que ya conozco, pero que blog es un gran baúl de sorpresas y quiero conocer algo que me haya perdido.
Invito a jugar a:

Angela, del blog Leito.
Daniela Paz, del blog Criando a Adela.
Paola, del blog Creciendo juntas.
Ana Laura, del blog ...Un poquito de mi...
Mami Wendo, del blog El mundo de Constanza.
Y a Adriana, del blog El baúl de mi casa.

A jugar!!!!!!!!!!!!

martes, 30 de agosto de 2011

Supercampeones

Hace un par de semanas Manu conoció unos monos animados de la época de papá que se llaman Los Supercampeones. Que puedo decir, es que ahora tengo un jugador de futbol en casa y lo más simpático de todo es que es bueno, jajaja.

Una de las primeras palabras que él comenzó a decir fue "goh", para representar "gol", y es que a todo lo que fuese redondo le decía goh, por lo que muchos de los juguetes que recibió en el primer tiempo fueron pelotas de distintos tamaños, diseños y colores, teníamos una colección casi igual que con las mamaderas.
Empezando a caminar su fascinación era ir chuteando la pelota, le venían carcajadas cada vez que la pelota llegaba lejos, era en la época que comenzaba a caminar mientras iba tomado de al menos una de sus manos.

Luego el afán por las pelotas fue pasando, después le gustaba tirarlas con la mano hacia ariba, así fue como hace poco una pelota le cayó en la cabeza, perdió el equilibrio, aterrizó con la cara y la mejilla aún está en recuperación.
Pero cuando papá le presentó esta serie animada, no hubo más y se ha convertido en Oliver Atom y es que da unos jarrazos (patadas muy fuertes a la pelota) muy bien dirigidos, pocos errores comete. Menos mal que todavía usa una pelota roja de goma, porque ya ha volcado algunos vasos de agua que estaban sobre la mesa, a lo que nuestro jugador estrella recibe un "hijo juega con cuidado". Como prohibirle tanto si aún es invierno, no ha estado asistiendo al jardín y se agotan las estrategias de entretención.

Sorpresa fue para este nuevo Oliver chileno cuando el sábado vio unas fotografías de mamá jugando babyfutbol en su época universitaria. Claro que yo jugué al arco (no repetiré el dicho que se usa acá cuando alguien ocupa ese puesto jajaja), así es que me corresponde ser Benji jeje (el arquero).

En fin, estos son más días juegos dentro de casa hasta que mejore el clima, que está de record guiness.

viernes, 26 de agosto de 2011

Yo-yo

El egocentrismo, el deseo de conocer y aprender, hace que los niños quieran hacer todo solos.

Como parte de nuestro sistema de crianza, autodidacta por lo demás, o quizás salpicado por varios otros leidos o escuchados, en casa cuando Manu quería hacer todo solo, o bien no quería entregar las cosas (jajaja que recuerdos), mi mamá le cantaba una canción, no sé si inventada o que ella conocía del año de la cocoa (o sea muy antigua) que decía "yo yo, yo yo, yo yo.... yo quiero tener un yo-yo para jugar", entonces el Manu se reía y cedía, jajaja, más rico él.

Creo que este fue uno de los métodos correctos que utilzamos, al comienzo cuando queríamos corregirlo o "hacer nuestra voluntad" las cosas no resultaban siempre bien y se producian situaciones que muchas veces me alteraban y me hacían sentir algo de frustración. Con esta táctica nuestro mutuo aprendizaje se convirtió casi en un juego, con los resultados esperados, con la respuesta que queríamos lograr de parte de Manu.

Decidí contarles esto porque Manuelito  comenzó otra vez a querer ser un autovalente extremo y solito se va cantando la canción,  "... yo yo, yo yo, yo quiero tener un yo-yo para jugar..." jaja.

jueves, 25 de agosto de 2011

Ornitorinco

Cuando Manuelito comenzó a hablar en su dialecto se caracterizó por nombrar la última sílaba de algunas palabras. Para nombrar a mamá y papá decía Bhabha, no sabíamos si decía mamá o papá, aunque a veces sonaba más a papá. Cuando diferenció dijo papá y bhabha, asumí que esa última era yo, jaja.

Dicen que los varoncitos se demoran un poco más en hablar. Así y todo Manu comenzó al año. A los 2 años y 3 meses ya elaboraba frases completas, sólo le dificultaba la R. Pero hace unas semanas, o sea, a los 3 años 1 mes descubrió como hacer el sonido de la R, la palabra que más le gusta es Orrrrnitorrrinco, jajaja, si es más rico, me lo comería  a besos.

La casa ahora se convirtió en el Santuario de la R. Se concentra en las palabras con R y las repite y repite, si parece disco rallado. Lo mejor es cuando sin darse cuenta dice una palabra (con R) correctamente sin haberla practicado, abre sus ojos y su boca con expresión de sorpresa y se rie.

Yo dije hace como 2 meses "el Manu va a estar diciendo la R antes del 18" (fiesta nacional chilena), y así fue jajaja.

Orrrnitorrinco!!!

sábado, 20 de agosto de 2011

Corazón apretado

Ayer viernes tuve una tarde y noche en que mi corazón se apretó, pasaron cosas que me provocaron pena y aún las siento. De los hombres importantes en mi vida hay dos que cumplen con la característica de que uno es el más joven, mi hijo; y elotro el más anciano, mi abuelo (87 años). Ambos pasaron momentos tristes y difíciles.

Cuando llamé en la tarde a mi casa desde el trabajo, mi madre me dice que el Manuelito se cayó y se rasmilló la carita. Al llegar veo al Manu con gran parte de su pómulo izquierdo rojo, el ojito hinchado junto con su carita y las rasmilladuras alcanzaron incluso algo de su nariz. Resultó que mientras traspalantaban unas hierbas en el antejardín, Manu jugando a lanzar una pelota hacia arriba le cayó en la cabeza y se fue al suelo chocando su carita en el único espacio de cemento, que es el sendero desde la reja a la puerta de entrada. Impactaba verlo, además él lo recordaba y lloraba con una intensidad como si se hubiera herido hace unos minutos.

Logré convencerlo de que saliéramos a dar un paseo en el auto, el objetivo era llevar a mi abuelo al hospital (urgencias) para que pudieran verlo y atenderlo ya que había pasado una muy mala noche. Además de sus dolencias ya diagnosticadas y en tratamiento, estaba mucho peor.

Partimos al hospital, el Manu supera las penas con unas monedas de chocolate así es que el viaje no fue malo para él. Pero para mi abuelo fue como una travesía, nunca lo había visto de esa forma, su respiración tan corta y dificultosa, además se quejaba, estaba pálido y mi mamá me dijo que no había querido almorzar, que sólo estaba con el desayuno. Al llegar a urgencias me despedí de mi abuelo, de mi mamá y con Manu nos regresamos a casa.

Durante la tarde a mi hijo se le fue pasando el dolor y la pena, pero en su rostro se marcaba más donde estaba cada herida, se durmió más tarde, pero descansó bien.

Mi mamá llegó a casa a eso de la 1 de la mañana, a mi abuelo lo dejaban hospitalizado por neumonía. La pobre sentía culpas por todas partes: por qué el Manu se fue a caer mientras estaba con ella, por qué no agregó otra frazada a la cama de mi abuelo, por qué fueron al otorrino la semana pasada cuando llovió, etc.
Yo por mi parte siento las mías... que hacer si nuestras emociones funcionan así.

Mi abuelo pasó una segunda noche en el hospital. Está mejor, le han hecho varios exámenes, pero en definitiva no sabemos cuanto tiempo permanecerá ahí. Ojalá lleguen pronto los días primaverales y que las temperaturas suban para que él pueda sentirse mejor.

El Manu hoy jugó toda la tarde con sus primos, poco recordaba el dolor de su herida, es de esperar que no deje marcas, el problema es que parece que no aprende porque se lo pasa saltando y lanzando juguetes hacia arriba.



Estos dos hombres de mi vida se quieren mucho entre ellos y yo a ellos.

Un premio que recibo y entrego

Quiteñabonita ha creado este premio inspirada en una escultura que hay en su país, Ecuador, es una obra de arte perciosa. Yo lo recibí de parte de Tamara del blog, Carrusel de Sofía. Este se llama "I raise a happy child!", que se traduce como "Yo crío un niño Feliz". Muchas gracias Tamara por lo que esto significa para mí.

En esta oportunidad quiero entregárselo a dos mujeres que tienen visiones muy importante para mí en cuanto al amamantamiento (imagen del premio), además porque puedo ver, a través de sus fotos, que sus hijos son felices (nombre del premio), ellas son:

Adriana, del blog El Baúl de mi casa
Natalia, del blog Reflexiones de una madre (triple) -sicóloga

Abrazos.

Recibiendo y entregando Premios

El recibir un premio es muy gratificante, es como si una colega mami te regalara una caricia.
Así junté harto cariño recogiendo premios, cariño que quiero compartir luego en las entregas.


Paula de Mamá de una monita, me ha regalado el "Premio a la Persona Reversible", representa a las personas buenas por dentro y por fuera... uff! espero que no me quede grande el poncho, je bueno una trata de manifestar en actos los buenos deseos y sentimientos para ser un ejemplo para los hijos. Lindo premio, gracias Paula.
En mi entrega pienso en tres mamás, dos de ellas hacen bellas cosas con sus manos, por lo que brota  lo lindo por fuera y por dentro, ellas son Asturias del blog elbauldedulce y la mama de Patricia del blog lamamadepatricia. La otra mamá a la que le quiero entregar este premio es a Tamara del blog carruseldesofia, porque creo que ella es una mamá reversible :)

Por fin yo misma me ha hecho entrega del premio "Me gusta tu mentalidad",  muchas gracias. Este premio viene con la tarea de contestar 7 preguntas... repito, gracias por fin yo misma... jajaja, bromita :)
Allá voy:
1.- Una canción que te emocione y la razón.
Caramba que me cuesta elegir una. A ver... hay un grupo que me gusta muchísimo, lo conocí hace 10 años, se trata de Presuntos Implicados (españoles), cuando me siento algo triste y necesito  recordarme cuando debo amarme, escucho "La mujer que mueve al mundo" y "Gente". Sin embargo, dado que este blog se refiere a la maternidad, hay una canción que yo le ponía al Manu pegada ami guata cuando estaba embarazada "Mi pequeño tesoro", yo le digo: Manu esa es tu canción.

 2.- País donde te gustaría vivir si pudieras elegir y por qué.
Mi Chile, mi ciudad, eligiría estos mismoe lugares, porque me gusta este ritmo de vida, el clima (auque está cambiando bastante rápido), lo que tengo al alcance y lo que puedo hacer.

3.- Como te describirías en 5 adjetivos.
Protectora, compasiva, desafiante, perseverante y sincera.


4.- Alguna vez alguien te contó como sería tu futuro?
Si, pero le acertó a nada :p (cartas).

5.- Un objeto importante para ti y por qué.
Mi teléfono celular... ups, je. Me cuesta estar desconectada de mi gente.

6.- Tu perfume preferido.
No acostumbro a darme ciertos gustos de ropa o perfumes, pero ahora estoy usando HOT Couture de Givenchy.

7.- De donde crees que viene la suerte?
De la retroalimentación de lo que eres y proyectas.


Llegó la hora de entregar este premio, y lo haré a las siguientes 7 mamás:

Ninets13, del blog Familia Mamis
Mamá 2.0 del blog Mamá 2.0
La mama de Patricia, del blog Lamamadepatricia
Aurelia, del blog Descubriendo un nuevo mundo
Luisa, del blog Diario de una mamá latina y loca.
Asturias, del blog Elbauldedulce
Melina, del blog Bien criando

Quiero agradecer también a Andrea, del blog Bebé a bordo de mamá, por entregarme el premio Tu blog me alegra, premio que ya tenía desde hace algún tiempito. Gracias Andrea, igual no más :)

Un abrazo a todas. 

martes, 16 de agosto de 2011

Ha quedado Guapo

Este fin de semana fue largo, ya que el lunes era feriado. Así es que tuvimos bastante tiempo para hacer varias cosas. Yo hubierse querido hacer muchas más, pero mi Manu el viernes andaba con moquito, su nariz goteaba ya parecía que mi nombre había cambiado, me llamaba "mamá moco". Sólo le di propóleo spray y bastante  jugo de naranja, pero esa noche durmió un poco mal se notaba que tragaba algo más denso, seguro que era mas moco.

En alguna hora de la madrugada le dio tos y lloró "me duele la gaganta", inmediátamente comencé el tratamiento casero con los medicamentos que le deja su pediatra en estos casos (3 naturales: Kaloba, Hedrilar y Biogahia, además de un poco de Termoniofen como analgésico antinflamatorio y su inhalador). El cuento es que a la hora de habernos levantado el sábado ya se veía algo recuperado y el resto del fin de semana nos fue mucho mejor, quedándonos con los más naturales.

Intenté que evitara las cosas que lo hicieran transpirar mucho o que le irritaran la gartanta, pero es un niño que le encanta saltar y correr, él hace sus propios circuitos de atletismo en casa, sus 6 metros planos o 12 si da la vuelta por el pasillo, jaja.
Además se dedicó a cantar la nueva canción de turno que le gusta, Mariposas de Enanitos Verdes, la conoció en un video del Señor Cara de Papa, pero si se sabe la letra mejor que nosotros!.
Y si eso fuera poco, se lo pasó de guata jugando en el suelo, supongo que era cuando ya estaba cansado.
Como andaba un tanto delicadito yo estaba evitando bañarlo, pero ya el lunes se lo merecía jaja. Así es que preparé el baño, temperé bien la casa (invierno, frio y lluvia) y "al agua pato", se acompañó de unos monitos del kung fu panda (película que aún no vemos) y disfrutamos un baño más bien corto.

Como el Manu andaba con su pelo bastante largo, me complicaba porque se lo tiraba cuando le amarraba la pechera a la hora de comer, así es que nos dimos tarde de peluquería. Se portó tan bien, le puse una capa de esas en que el pelo cae y no se pega, con tijera en mano y una peineta lo dejé de lo más guapo. La verdad es que siempre le he cortado el pelo pero esta vez me quedó mejor, claro él está más grande y la madre se está perfeccionando.

Al mirarlo con su pelo más corto se ve más grande y lo imagino de más años, entonces quiero que se quede un ratito más así de tres años para disfrutar lo que va quedando de mi bebé.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Mamá, esta es mi casa??

Como ya lo conté antes en la saga "Terremoto", nosotros vivíamos en una casa muy próxima al mar, la que sufrió los efectos del maremoto, gracias a Dios no presenciamos la llegada de agua porque arrancamos durante el terremoto a un sector más protegido junto a mi familia.

Después pasamos 2 semanas en casa de mis suegros, para luego vivir unos meses en una casa interior, la cual nos prestaba una tía mía, cuyo préstamo tenía fecha de término porque ella vendería su propiedad.

En ese tiempo hacía reventar el computador buscando avisos de venta de casas y también de arriendo, porque no podíamos descartar ninguna opción. Ya podía considerarme una experta en el tema, je, me manejaba con los sectores, metros cuadrados, valores, etc. Visité propiedades sola, con papá, con mi madre, pero siempre había un "pero".

Cuando conversamos con papá nuestra necesidad de buscar una casa e instalarnos, yo le dije que me gustaría que mi madre y mi abuelo se fueran con nosotros, juntos pero no revueltos. Tendría que ser en una casa que tuviera un departamento interior o un patio lo suficientemente grande para instalar una casa prefabricada, así como La Cabaña en la que estábamos por esos días.

El terremoto nos dejó a muchas personas con una necesidad enorme de tenernos cerca, provocado por la incertidumbre y la distancia. Papá entiende eso muy bien, él por naturaleza es muy ligado a su familia, no por nada sus hermanos viven muy próximos a los padres. El vivió la angustia de no saber que pasaba con los suyos aquel 27 de febrero. Inmediatamente accedió, sabía que era una tranquilidad para mi corazón.

Volviendo a la búsqueda de casas, siempre el punto de referencia era la casa de la tía, porque esa propiedad tenía una casa principal, una casa interior, antejardín , patio techado garage y aún un poco de patio, pero era muy cara para nosotros.

La tía viajaba constantemente, yo le cuidaba su casa, encendía las luces un rato en la noche y veíamos su perrita, una poodle mediana de una gran personalidad y muy regalona. Con Manuelito hacíamos estas tareas, aprendió a conocer muy bien esa casa, que él y nosotros nombrábamos "la casa de la tía".

Haciendo más corta esta historia un día 3 bancos estaban dispuestos a evaluarnos para darnos el crédito hipotecario. Nosotros no lo pensamos mucho más y compramos la casa de la tía!!!!!!!

Pasamos un tiempo más en La Cabaña mientras la tía hacía sus tramites de compra y mudanza en Santiago.
Y el lunes 25 de enero del 2011, a 11 meses del terremoto y maremoto nuestro andar ya tenía un nuevo camino.

Para Manu este nuevo cambio fue bueno, en el sentido que fue paulatino, sin embargo a 6 meses de estar acá aún me pregunta "mamá, esta es mi casa?", "si mi amor esta es tu casa, te gusta?", su respuesta siempre es si, mientras continúa jugando o bien se pone a correr y a saltar, ahora con más espacio que el que tuvimos antes.

Chao pañitos.

Siendo mamá por primera vez sabía que en algún momento nos iba a llegar la tarea de dejar los paños.

Mi experienca se remitía a lo que me decía mi madre de mí "yo te saqué los paños cuando tenías un año, un día no te los puse más y jamás mojaste la cama". Opuesto a ello recordaba como había sido para una amiga en que su hijo mojaba la cama, incluso ya un poco más grande... y para de contar. El resto era lo que había escuchado por ahí a lo largo de mi vida: es mejor hacerlo en el verano, cuando se los saques mejor no volver a colocárselos porque los niños se confunden; con las niñitas es más fácil, a los varoncitos les cuesta más, etc.
Así mi programa de abandono de paños sería una mezcla, o la unión de varias teorías.

La última semana de diciembre del 2010 le compré los primeros calzoncillos a Manuelito, procuré que al menos uno fuera azúl, su color favorito, jaja.

A esas alturas el Manu había alcanzado los 2 años 6 meses. Mientras lo mudaba, le mostrarle sus calzoncillos, le dije que eran suyos, igual a los que tenía papá, él mostró tanta alegría que quiso ponérselos, entonces le ayudé a colocárselos, se puso de pie, se tocaba con sus pequeñas manos mientras se miraba, estaba muy entusiasmado, entonces le dije que después, cuando él ya no usara pañitos, se iba a poner esos calzoncillos, igual como papá, "ahora?" me preguntó, "no, otro día" respondí, la sonrisa era para fotografiarla, pero no lo hice :( , en fin.

Como durante el ultimo tiempo el pañal de la noche amanecía seco decidí que al empezar esta etapa no habría pañal, ni de día, ni de noche, ni tampoco en las salidas, aunque iba a procurar no salir en esos días.


En enero de este año (nuestro verano) yo tomé vacaciones desde el día 5 y ese mismo día comenzamos nuestro proceso de abandono de paños.

Esa mañana le dije a mi Manu que ya no le iba a colocar paño porque le quería poner el calzoncillo, si acaso él quería. Uy! la respuesta fue inmediata y con mucho entusiasmo "siiiii!".


Le recordé que teníamos pelelas en dos lugares y que él me tenía que decir cuando quisiera hacer pipi.

Como ya tenía todo preparado en mi cabeza (como casi siempre), mi arsesal de calcetines, calzoncillos, shorts, pantalones, zapatos y demases estaban todos dispuestos y a mano, además de trapos grandes para limpiar el piso cuando llegara el momento, jejeje.

Pasó que las veces que Manu hizo pipi el primer día, lo hacía de pie y con las piernas medio abiertas, me quedaba mirando con cara de ahhhh. Yo no lo retaba, ni miraba feo, no lo trataba mal, absolutamente nada que pudiera cohibirlo, sólo le decía "Oh, el pipi salió del pene, después tu me avisas y echacmos el pipi en la pelela ya?", con la caquita ocurrió algo parecido.

En nuestro segundo día, Manu avisaba cuando ya estaba saliendo el pipi, otra vez jaja, "Oh! ganó el pipi, después va a ganar el Manuelito ya?".

El tercer día avisaba un poquito tarde, pero algo alcanzábamos a echar dentro de la pelela. Todo se transformaba en un momento de alegría, lo felicitábamos, pero no con exageración, porque queríamos que fuera algo que lo tomara más normal, dentro de los grandes avances que estaba realizando.

Las noches las pasaba intactas, su potito amanecía sequito, claro que yo muy temprano cuando despertaba le ofrecía la pelela, por lo que en ese momento del día ese preciado líquido amarillo entraba íntegramente al recipiente azul que estaba dispuesto para su contención, o sea, hacía todo el ipi en la pelela, jajaja.

El cuarto día fue cuando mi bebé ya usaba unos hermosos calzoncillos, que mantenía secos día y noche, avisaba con el tiempo suficiente. El era el más feliz de todos.

"Yo tengo cazoncillos igual que papá, ahoda soy gande".

lunes, 8 de agosto de 2011

Día del Niño

En Chile se celebra el primer domingo de Agosto el Día del Niño. La verdad es que es una oportunidad en que el comercio vende casi tanto como para Navidad o el Día de la Madre. Además le das una temática a los Colegios y Jardines Infantiles para variar sus rutinas.

Como sea, tenemos un día de celebración. Y como mi hijo participa del Jardín Infantil, el viernes tenían fiesta y pedían que los peques fueran disfrazados. Por primera vez Manuelito entiende lo que se estaba celebrando. El año pasado esos días no fue a la Sala cuna y el domingo fuimos al cumpleaños de un primito, así que "pasó piola".

El miércoles cuando en la libreta del Jardín leo la nota le digo al Manu, "Hijo, el viernes tienes fiesta y tienes que ir disfrazado, de qué te quieres disfrazar?"... y él responde "¡De Mariooo (Bros), de Cara de Papaaa!", muy bien le respondí, irás de Mario.
Pero como no tenía la jardinera (pantalón) roja o azul, y gracias a que cuando publiqué Días de Cabaña puse una foto en que mi Manu estaba con un disfraz de pirata (dije oh!, tenemos disfraz), entonces llegando a casa le dije "¡Manuuu, te gustaría ir disfrazado de pirata como Jake el pirata del país de nunca jamás!?"... me dijo  "Siii, mejor de Capitan Garfiooo, no mejor de Jake!", jajaja me salvé, ya no tenía que invertir en disfraz, al menos por ahora.

Llegó la mañana del viernes y de casa salió un pirata, con pañoleta, bigote y barba, que era lo que más le gustaba. De camino me decía "Mamá, primero voy a ir a una fiesta y después voy a ir al jardín", jaja como que no la tenía tan clara aún.

Cuando lo fui a buscar a las 13:00 horas estaba re contento, del bigote quedaba poco de la barba nada, pero llegó a casa feliz, me contaba lo que había hecho y que la Tía Lily (una de las educadoras) había dicho muy fuerte "dónde están los piratasss!" y que él había saltado y había respondido Acáaaa!!!. Entonces le pregunté que cuantos piratas había, y me dijo que solo él, estaba contento y quedó vestido así por el resto del día.

El domingo bien temprano comenzamos a preparar unos gorros para celebrar en el desayuno, ahora si que los motivos eran de Mario Bros, los participantes eran:

Manu: Mario
Papá: Luigi
Mamá: Princesa (obvio!)
Abuela: Honguita
Bisabuelo: Honguito
Estos dos últimos eran nuestros únicos invitados.

El desayuno estuvo bien, hasta encedimos una vela y cantamos "feliz feliz en tu día, Manuelito que Dios te bendiga, que reine la paz en tu vida y que seas muy felizzzzzz"... (quizás la conozcan). Abrió tres regalos, estaba contento por el desayuno con invitados, por los gorros que él mismo ayudó a confeccionar, por los regalos, por los besos y abrazos. Lo pasamos muy bien.

Algo que no teníamos preparado era pasar la tarde con visitas, llegó mi cuñada, marido e hijos. El Manu jugó toda la tarde con dos de sus primos. Tuvimos almuerzo, baile entretenido, algunos juegos del Mario Bros (wii), once especial. Para no olvidarnos de la fecha cada cierto rato aparecía yo anunciando "feliz día del niño" mietras repartía cuchufli rellenos con manjar o mini inkat, sacaba aplausos! jajaja.

En resumidas cuentas, un día redondito, lo pasamos chancho, como decimos acá, a pesar que no hicimos grandes panoramas todo resultó simple y en familia (ojalá en los próximos años sea igual, jijiji).

Para mí, verle su carita llena de alegría fue mi regalo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Semana de la Lactancia

Desde el 1 al 7 de agosto se celebra La Semana Mundial de la Lactancia Materna, por lo que en estos párrafos quiero hablar de dos lactancias que he vivido: la mía propia, en la que recibí leche; y la de mi hijo, en la que entregué leche.

Durante estos días he leído en muchos blogs las experiencias de otras mujeres en relación a la lactancias con sus hijos. En ellos muchas muestran sus éxitos y otras plasman su dolor cuando esta parte de sus maternidades ha fallado parcialmente.

Entonces no pude dejar de acongojarme y empecé a entender, con una mentalidad diferente, lo que mi madre tantas veces me ha dicho "Me da tanta pena recordar que te di tan poco pecho, apenas unas dos semanas".
Yo era muy glotona para tomar la leche de su pecho, con una ansiedad en que terminaba casi ahogada, yo tomaba tanta , ella tenía tanta, yo quedaba "llenita". Mamaba cada vez como si fuera la primea del día, pero ocurría que me daba una diarrea de preocupación. Entonces el pediatra le dijo que: su leche era tan gruesa, que tenía tanta grasa, que era la que me provocaba esa reacción y que por lo tanto nos la suspendía!!! Así y sin más!!!... que brutalidad. Afortunadamente no sufrió de mastitis, pero si su corazón sufrió y mucho.

Mi madre se sacaba cañas de leche y la tomaban los adultos, porque daba más pena aún perderla... y yo comencé a tomar la clásica de la época NAN y luego Nido, hasta los 18 ó 19 años.

Ella dice que recién cuando yo nací pareciera que comenzó a ser mujer, pero que lamentablemente careció de la madurez, del conocimiento y de los consejos para hacer mejor las cosas. Entre ellas, dice que hoy JAMÄS habría obedcido a ese pediatra. Lo mismo que leí en los blog de estas actuales madres.

Por eso cuando yo comencé a amamantar a mi hijo, etapa que viví de manera exitosa y prolongada (35 meses), ella parecía experimentar un regocijo que me costó dimensionar, hasta hoy.

Ya lo mencioné en otro post (Nuestra Lactancia) que en algunas oportunidades cuando yo estaba tendida en la cama amamantando a Manuelito, mi mamá se tendía en la misma posición detrás de mi y miraba a mi hijo mamar desde mi perspectiva, era un bello momento, ahora lo veo y lo entiendo mucho mejor.

No me importa que hayan sido solo dos semanas para mí, porque me queda muy claro que las disfruté al máximo, jajaja.

Relatando acerca de la lactancia, en que yo amamanté a mi hijo, este período fue principalmente sin grandes dificultades. El Manu fue un bebé muy bueno para mamar y eso ayudó enormemente mi producción. Claro que esto no estaba exento de costos, por la falta de sueño, por la escasa energía que tenía los primeros 3 ó 4 meses, por los mínimos minutos al día que tenía para mí. En el caso de las privaciones para comer no me afectaron, me da lo mismo no tomar un trago, comer ají, café u otros varios. Lo que ganamos con Manu es inmenso, un lazo que se hizo cada vez más fuerte, esa sensación de cobijo que es maravillosa.

Supongo que la naturaleza me regaló esta etapa tan especial y de esta forma, para que hayamos podido disfrutarla los tres.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Días de Cabaña.

Estamos instalados en La Cabaña, increíblemente nos caben muchas cosas dentro. Unos muebles con cachureos y dos mesones de cocina con fuentes, adornos y artículos varios en su interior, están en el garage y en el patio techado de la casa de la tía (que afortunados que somos ).

Hubo algo que me marcó y jamás olvidaré, fue el momento en que Manu entró a la cabaña y vió sus muebles, su carita se iluminó... y cuando entró al dormitorio y vio nuestra cama, ¡Si nuestra, porque ahí dormíamos los tres!, se subió como pudo, apuradísimo y comenzo a rodar sobre ella, como decimos acá "cagao de la risa", o sea, riendo a carcajadas, jajaja. El estaba feliz. Apenas dejó que terminaramos de hacer la cama, si lo único que quería era estar ahí agarraba las sábanas y las ponía sobre su carita, lindo precioso...

Nos costó algunos días ordenarnos y otros más volver a nustros trabajos, tuvimos la comprensión en nuestras pegas (trabajos). Me puse a buscar una salacuna para el Manu, y la encontré.

Mi tía también se portó super bien, ella no tenía ninguna obliación, pero puso más que su hombro. Claro que al principio le tenía un poco de susto a la Licán (mi perra pastor alemán), después se hicieron amigas si mi perra es como una niña juguetona después ella cada vez que salía al patio la saludaba con un "hola chicaaa!".

Ahora correspondía saber que haríamos. La casa que vivió el maremoto quedó impecable, limpia y sanitizada (la sanitización la pagó mi trabajo), además fue evaluada por una gente entendida y dijeron que estaba habitable porque no se le soltó ni un clavo, es que no tenía ampliación, estábamos tramitando esto en la Municipalidad y topabamos en un solo trámite (menos mal!!!). Pero yo no quería volver ahí, no me creía capaz de vivir nuevas réplicas allá (las que aún eran muchísimas) y pasar otra vez por las huídas diurnas o nocturnas, o como fueran... no!... Y entonces?

Empezamos a buscar una casa para comparla e instalarnos, sabíamos que era una gran empresa y que tal vez los bancos nos mirarían como pollos sin un veinte (sin dinero) y no nos darían un crédito hipotecario. Además teníamos que hacerlo antes que terminara el año, ya era abril y yo me daba plazo octubre... el tiempo avanzaba.


Terremoto III

Esos días parecían de noticiero o de película, porque una no cree que le va a tocar vivir una situación así.

Estabamos en la casa de mis suegros, estamos todos ahí. Dos hermanos casados de papá viven en las casas de al lado, pero era necesario sentirse cerca, tanto por una sensación de seguridad, como también por una cuestión de utilizar mejor lo que teníamos. No sabíamos cuanto iba a durar.
Escuchábamos que había saqueos y turbas de maleantes, el miedo que sentíamos era grande. Los hombres formaban cuadrillas en las poblaciones durante las noches para proteger a las familias.

De a poco comienzan a voler algunos servicios, como la energía eléctrica, comunicación teléfónica y muy lentamente el agua potable. Mi mamá y mi abuelo deciden volver a su departamento, pasaron unso 5 días con nosotros. Aunque sabían que estarían sin agua (debían trasladarla en recipientes) y que ya no eran unos lolos y les va a costar más, igual se regresan, agradecidos hasta decir basta!

Vivimos momentos de unión y de tensión, tanto por lo que sucedía en el país, como por las situaciones que se producían en esta gran casa de acogida, eramos 14 personas entre niños y adultos. Dormíamos en el que era el dormitorio de papá. Manuelito compartió mucho con sus primos, creció bastante en esos días. Aunque no había abundancia de alimentos, nos las ingeniábamos para que fuera variadito y no notáramos tanto el efecto escasés, sobre todo para los niños.

Papá y su hermano fueron a limpiar nuestra casa daminificada cuando ya habían pasado como 9 días. El lodo estaba más seco, así que fue menos difícil limpiar.



Pensabamos en que teníamos que regresar a nuestro lugar, pero las condiciones de sanitización del sector no eran ni siquiera mínimas, Manuelito era un niño de suelo aún y no queríamos que él corriera riesgos de salud.

Tener esa sensación que estás en el aire, con tus pertenencias repartidas en 3 casas, con tu ropa en bolsas, ocupando un espacio que anula la privacidad de otra familia, es ahogo para el corazón.

Como al día 13 más o menos, mi mamá me dice que mi tía (hermana de mi padre) nos ofrece una casa interior, que tiene en en patio de su casa, para que la habitemos pudiendo estar ahí hasta fin de año porque ella debía vender la propiedad para trasladarse a Santiago. Se trataba de una cabaña prefabricada bien equipada, con todos los servicios, una casa como cualquier otra, porque era la casa que instaló para su madre (mi abuela paterna), en la que vivió sus últimos años. Esa era una buena alternativa para nosotros, porque podríamos estar más tranquilos hasta que decidiéramos lo que haríamos, la prioridad era Manuelito y retornar a nuestros trabajos.

Fueron 17 días que estuvimos en casa de mis suegros, ellos fueron increíbles con nosotros. Es un agradecimiento tan grande, porque hasta albergarona mi madre y a mi abuelo (que es como mi padre, porque él me crió). Son una familia bien aclanada y numerosa, saben acompañarse.

El 17 de Marzo nos mudamos a "la cabaña" como la llamamos. Era el día del cumpleaños de mi madre; primer año que recuerdo que no lo celebramos, en su lugar, nos ayudó a acarrear cosas, a ordenar y a instalarnos.

Así comienza otro cambio en nuestro rumbo... hay que seguir.

Terremoto II

Era la mañana del 27 de febrero del 2010, papá había intentado ir a casa para traer el auto, pero no pudo llegar, porque el agua y los escombros que había dejado el maremoto se lo dificultaron, así es que regresó con el pantalón mojado justo hasta debajo de los calzoncillos, mi mamá le prestó un pantalón de buzo (deportivo) que no sé de quien era, la cuestión es que papá, que no es un hombre bajo, pero en mi familia todos lo somos, ahora vestía un pantalon corto con los tobillos al aire, eso era lo que menos interesaba, lo importante era que estaba bien y seco.

Cuando bajamos del cerro me enredé con la frazada con que cubría a Manuelito y caimos los dos al suelo, a él no le pasó nada porque me giré para que no se golpeara (reacción típica de madre), pero en eso me torcí una rodilla, así que además me acompañó en esos días harto dolor en una de mis piernas.

Nos instalamos a cierta distancia del edificio, donde vivían mi mamá y mi abuelo, junto con todos mis antiguos vecinos. Comenzó la tarea de buscar alimentos en el departamento y agua en algún lugar dispuesto por los bombreros o la Municipalidad. Todo esto entre réplica y réplica, aclaro que sentados en el suelo estas se sentían muy fuertes y parecía que ya se nos venían los edificios o los postes de la luz abajo.

La comunicaión telefónica no existía, sólo deseperación por no saber que pasaba con la familia. De pronto llega la hermana de mi madre, se abrazan entre lágrimas, para mi abuelo esto es un alivio. Pero aún quedaba mucha gente por la que saber algo.

De pronto, entre tanto intento, papá logra comunicarse telefónicamente con su hermana menor, estaban cerca, mi suegra y mi cuñado habían ido caminando a nuestra casa, luchando contra el agua y los escombros. Papá va en su encuentro llorando de alegría y preocupación.
Luego llegan todos ellos al lugar donde estabamos (cerca del edificio) y nos cuentan que nuestra casa está damnificada, que el agua le llegó hasta unos 50 cm.Que todo es un desastre, hay mucha destrucción y está todo tapado por un lodo (imaginen todo lo que contenía ese lodo: sedimento marino, petróleo, aceite de motor de industrias pesqueras y embarcaciones, harina de pescado de las bodegas, alcantarillas rotas, etc.).


En la tarde papá trae el auto, está con todo el piso sucio, pero los asientos limpios. Pasamos esa noche ahí, en dos carpas, eramos: Manuelito, papá, mi madre, mi abuelo y yo, mi perra pasó la noche amarrada se portó muy bien, solo ladraba si nos alejábamos.

En la tade del domingo se puso a llover muy suave, decidimos partir todos a la casa de mis suegros. Ahí comenzó  nuestro segundo efecto terremono... fueron varios, algunos buenos.

martes, 2 de agosto de 2011

Cuarto Premio

Agradezco a la Mamá de una Monita por haberme entregado este premio.
Al recibirlo debo responder dos preguntas y entregarlo a 5 mamás.
Creo que esas dos tareas no son nada fáciles. Primero porque las preguntas  son bastante autoreferenes y es re difícil  ser objetiva con una misma, jajaja. Y segundo, porque pensar solo en 5 mamis cuando una quiere incluir a más, cuesta.
Pero bueno, espero que de igual forma llegue a otras colegas de maternidad.

Allá vamos:


Para poder responder, lo primero que hice fue ir a www.rae.es, que es como mi biblia, entonces busqué su significado y dice así:
consciente.
1. adj. Que siente, piensa, quiere y obra con conocimiento de lo que hace.
3. adj. Con pleno uso de los sentidos y facultades.


Chuta! después de leer ésto sentí que me quedó tan grande el término Consciente, que me impresioné.
Entonces empecé a verlo con ojos de mamá, que son los que necesito cuando realizo y analizo mi maternidad.

¿Te consideras a ti misma una Mamá Consciente?
 Puedo decir con orgullo que si, me considero una mamá consciente, porque cuando vivo mi rol de madre con mi hijo actúo desde mi experiencia como hija y como espectadora de otras madres (incluída la mía), es decir, obro con mi conocimiento, el uso de mis sentidos y mis facultades, pero lo más importante actúo con amor.

¿Qué significado tiene pata ti esta denominación?
Para mí significa que debo actuar con plena conciencia, y si bien la relación con mi hijo nace del amor y se desarrolla en el amor, a veces debe ser algo estricta, lo justo y necesario para formar un hombrecito de bien.
Debo ser conciente de que él debe ser capaz de integrarse con sus pares, por ejemplo enseñarle a compartir.
Debo ser consciente de que él es una persona indivudual con sus gustos y preferencias, pero no quiero concentirlo en todo, hacemos tratos y a veces lo hago elegir.
Debo ser conciente de que él está descubriendo y aprendiendo, entonces debo entregarle herramientas y ser paciente.
Uf!, son tantas cosas, que prefiero dejarlo hasta ahí, es que se me están ocurriendo posteos, jajajaja.


No quería que sonaran tan graves mis respuestas, pero me cuesta no serlo a veces.


Y bien, voy a entregar este premio a 5 mamás.


A Por fin yo misma, del blog http://porfin-yomisma.blogspot.com/ , porque creo que con sus tres preciosos hijos tiene una gran experiencia, ademas porque me gusta su blog y ha estado de fiestas estos días, jaja.

A Adriana del blog http://elbauldemicasa.blogspot.com/ , porque es consecuente con lo que piensa sin importar lo que pase afuera y porque me gusta su blog, también me gustan los baúles, jaja.

A Carol, del blog http://minervaysumundo.blogspot.com/ , porque aún tengo en mi cabeza su último post, en el cual vive un cambio con una parte de ella cuando tiene a su hija, me gusta su blog.

A Aveces mujer, siempre mamá, del blog http://avecesmujersiempremama.blogspot.com/ , porque ella está comenzando a compartir en su blog una experiencia que nos hará crear conciencia, también me gusta su blog ( y el nombre de tu blog, jajaja).

A Melina, del blog http://aupitademamaypapa.blogspot.com/ , porque aunque somos bien difentes, por ejemplo yo como carne, o no podría parir a un hijo en casa, me aterro; leí su parto y me encantó, además ella muestra en su blog algunas alternativas de reemplazo a la leche de vaca, cosas que me gusta se difundan por terner un hijo alérgico a la leche de vaca, en fin este premio también va para ti.


Uh! me cansé tanto escribir y pensar jajajaja (broma)
Y como siempre. Saludos!

lunes, 1 de agosto de 2011

Terremoto I

La tarde del viernes 26 de febrero del 2010 cuando llegué del trabajo hice lo de costumbre, mi mamá estaba en casa con mi hijo de 1 año y 8 meses, luego que se fue me puse a lavar ropa como si fuera maratón, es que no quería tener que hacerlo el sábado o el domingo y así podría compartir más con mi familia.

Como no tenía secadora, estaba todo tendido en un pedacito de patio techado, es que en esos días vivíamos en una pequeña casa que se "ajustaba" a nuestras necesidades.

Después llegó papá, la hora de dormir, primero el bebé, luego nosotros, así los 3 en la cama como era de costumbre. Teníamos pensado en esos días preparar otro dormitorio para el Manuelito con una cama hecha a medida con cajoneras y otras funciones, la que ya tenía diseñada en mi cabeza, hasta entonces segruiríamos compartiendo cama.

Estaba yo tan cansada, después de una semana de trabajo, de andar corriendo de un lado para otro y de haber adelantado el lavado de ropa de la semana, que caí rendidísima en los brazos de Morfeo. Cuando de repente sentí que papá me daba golpecitos en la mejilla, me quería despertar, "Pame, está temblando". Que temblando! si el sacudón era mayúsculo! con un ruido que venía de todos lados, la casa que parecía que un gigante la agitaba, yo sólo creía que se nos caería el techo encima.

Manuelito seguía durmiendo, papá nos abraza como si fuera el fin (tal y como en la película Titanic), pero nos abraza un poco fuerte así que la guagua despertó y lloró un poquito. Nos sentamos en la cama y papá me dice "Pame, que hacemos" y digo dos veces "nos vamos de acá!!", le pedí que fuera a buscar un paquete de paños unos yogures del refirgerador , los teléfonos celulares que habían quedado sobre la mesa del comedor, la linterna,  la correa y el bozal de la Licán, saldríamos sin el auto caminando con guagua en brazos y perra al lado. Yo mientras vestiría a Manuelito, el bebé era el único que tenía toda su ropita en nuestro dormitorio, la de nosotros (adultos) estaba en la pieza que sería del Manu (al lado de la nuestra), pero un ropero se había tumbado y estaba bloqueando la puerta de acceso, así que como pudo papá se estiró y sacó un paquete de paños. Nosotros tuvimos que vestirnos con lo que nos habíamos sacado, o sea pantalón de buzo (deportivo), polera y zapatos sin calcetines, si es que me había dado por lavar TODO esa tarde, lo último había quedado en la lavadora por tender (creo).

Recuerdo que mientras nos arreglábamos para irnos las cosas seguían cayendo, en el suelo había mucho con que cortarse, así que teníamos que estar con zapatos y tratar de no caernos, lo que era muy difícil, porque debíamos caminar en un suelo que se movía hacia los lados, hacia arriba y abajo.

Cuando abrimos la puerta de la casa para salir, afuera estaba casi tan oscuro como adentro, solo que había una gran luna llena y un cielo despejado, así que al menos con la luna nos ilumaríamos. El auto se había corrido como un metro y la reja no se había descuadrado, tampoco la puerta de acceso de la casa. Mi perrita estaba tranquila, nunca ladró, aulló, lloró o algo, se dejó poner sin problemas el bozal y la correa.

Comenzamos a caminar, mi hijo se portó muy bien, estaba tranquilo, creía que ibamos de paseo. El destino era llegar hasta el departamento donde vivían mi mamá y mi abuelo; ese era mi plan de contingencia, ya lo había conversado con mi mamá, nos reuniríamos ahí frente a cualquier emergencia. En nuestro recorrido rezábamos, el paso era rápido y constante, a la Licán la llevaba yo me agotaba menos que llevar al Manu en brazos, el asma me limitaba, pero seguíamos.

Cuando llegamos (unas 12 cuadras de distancia) vi a mi abuelo, en la calle y a mi mamá, ella siemrpe se descontrolaba para los temblores, pero en ese momento estaba estoica, nerviosa, pero tomando desiciones, subiendo hasta el tercer piso y entrando al departamento (que sonaba como un cascabel con cada réplica) para ir por frazadas para nosotros, eran las 4 de la mañana y estábamos con polera manga corta.

Fue una noche en que pasaron muchas cosas, y sin embargo queríamos que también ocurrieran otras, como por ejemplo comunicarnos con el resto de la familia para saber como estaban.

Recibimos la mañana del sábado 27 de febero del 2011 en las faldas de un cerro, sentados entre la vegetación, yo con un niño durmiendo en mis brazos tapado completamente para no recibir la espesa niebla que bajó.

Cuando aún no teníamos muy claro que haríamos, papá decide volver a la casa para traer el auto, yo temía que le pasara algo allá estando solo, pero igual fue cuando eran como a 6:30. A los minutos que se fue, los gritos de un hombre que caminaba frente a nosotros decía "Colón está lleno de agua!" (Avenida Cristobal Colón, calle principal que cruza mi Talcahuano de norte a sur).



Papá volvió con todo el pantalón mojado, intentó llegar hasta nuestra casa, pero debió regresar, no podía avanzar, era el maremoto.

Nuestra Lactancia IV

Cuando comenzamos en este nuevo sendero de cambiar nuestrso hábitos alimenticios, una buena alternativa para mí era la soya. Así es que compré, con una pizca de fe y otra pizca de incertidumbre, un tarro de leche de soya, pero a mi Manu no le gustó, sencillamente me la recibió la primera vez y después nada, la escupía. Resultado: momentos tristes y una abuela (mi madre) que sufría porque su único nieto no tomaba leche, a pesar que había escuchado al médico decir "Ya te dije que la leche de vaca es sólo una fuente de grasa!, con una dieta balanceada no la necesita!".

Que hicimos? nos convertimos en unos lactantes de leche materna exclusiva, bueno él, jaja.
Manu tomaba toda la lechita que queria y necesitaba, aunque a veces me la pedía en lugares (momentos) menos oportunos, pero en fin, si es parte de esto no?

Recuerdo una vez que estábamos de compras en el supermercado, se nos había pasado más tiempo del programado y él tenía ya mucha hambre; se puso muy difícil, lloraba y se quería ir, pero estábamos lejos de casa, aún teníamos que pagar y resultó que le di pecho incada en el suelo en la fila de la caja del supermercado. Delante de nosotros había una señora mayor que nos miraba y sonreía, mientras mi mamá nos tomaba un par de fotos con el celular jaja.

En la medida que él se fue haciendo más grande, cuando tenía unos dos años, yo creí que iría tomando cada vez menos pecho, o que yo produciría menos y menos leche, pero no fue así; claro que yo tomaba al menos un litro más de líquidos diariamente y él mamaba en la mañana, en mi hora de almuerzo (del trabajo iba a casa, tragaba mi comida y le daba su lechita), en la tarde y en la noche, incluso algunas noches mientras dormía; así es que eso estimulaba  mi producción y nuestra lactancia.

Lamentablemente la sociedad no acepta este tipo de comportamiento, y te lo hace sentir de formas que te ridiculizan frente al resto, intentan hacerte sentir como una bruta, ignorante y arcaica mujer que erróneamente le da pecho a un niño que ya tiene dientes y camina. Así es que me tuve que aguantar comentarios y reproches de algunas personas, sólo porque yo amamantaba  a mi hijo.

Al principio me enojaba, pero luego ya no me importó. Los dejaba hablar; y cuando se trataba de médicos que veía yo por mis problemas de salud, les respondía que "si claro, que tenían razón", sólo para que dejaran de joderme con sus Mandatos de Experticie.

Es que mi leche era blanquísima! no ese líquido inócuo que ellos aseguraban, además aún con una abundancia envidiable!. Por otro lado mi hijo no tomaba otra leche que no fuera la mía! "es alérgico a la leche de vaca decía yo... hay leches especiales, decían ellos" uf!. Yo tenía y quería, entoces, porqué dejar de hacerlo?

Manteníamos una Sincronía Natural, si su cuerpo lo necesitaba, entonces el mío se lo daba y sólo eso me bastaba.

Hasta un día en que yo necesitaba tomar unos medicamentos que él no debía recibir (la sinusitis me tenía lona), mi leche sería el transporte así es que tuvimos que dejarlo. Afortunadamente mi Manuelito ya tomaba sólo unos poquitos 3 veces al día, incluso a veces se saltaba el del almuerzo. Faltaba un mes para que cumpliera los 3 años.

Ese día lunes 16 de mayo Manu tomó pecho en la mañana y en la tarde antes de salir al médico (18:00 horas app), fuimos a ver a su pediatra, de regreso fuimos a mi oftalmógo, los tres entramos a la consulta (mamá, papá e hijo), entonces recibí un nuevo sermón médico de la irresponsabilidad que estaba cometiendo al amamantar a mi hijo!. Pero esta vez debía medicarme, eran muchos años (4) tomando remedios que no me sanaban, era como tratar de apagar un incendio con una manguera de jardín.

El médico le dijo al Manuelito que ya no podía tomar más leche de la mama. Esa noche mi hijo se durmió sin su lechita. Pero desde esa noche y hasta ahora él se duerme abrazándome desde el cuello con su mejilla o su boca en mi rostro.
Imagino que lentamente ya no necesitará ese contacto tan intenso y se irá independizando cada día un poco más.

A veces se acuerda y me pregunta si los "lalos" aún están enfermos, quiere verlos, con eso se conforma. Luego sigue jugando y pareciera que se le olvida.

En fin, es otro proceso en este camino de crecimiento que tuvo su comienzo, su desarrollo y su final.