sábado, 14 de enero de 2012

Ladróncito Pascuero

El día 23 de diciembre comenzó mi carrera contra el tiempo y mi última zancadilla del año 2011. Ese día viernes sería así:

Trabajaría hasta las 14:00 horas por jornada de víspera de Navidad, luego pasaría a buscar a Manuelito y a mi mamá para ir a la feria y comprar algunas frutas y verduras para la semana, iría  la feria del viernes porque la del domingo, que es a la feria que yo voy habitualmente, estaría funcionando a media marcha por ser 25 de diciembre.

Luego comería algo rápido en casa y me iría al centro a entregar una leche de cabra (que es lo que hago extraordinariamente) a una mamá de mellizas con alergia alimetaria. Para eso nos coordinaríamos telefónicamente y nos encontraríamos en algún punto específico.

Después de eso iría nuevamente por Manu y lo llevaría a las 16:00 a un cumpleaños en la casa de una de sus compañeritas del Jardín. Para llegar a casa a eso de las 20:00 horas a compartir con papá y descansar un poco.


Pero "una propone y Dios dispone", en este caso un ladrón dispuso algo diferente. Como resultado:

- Trabajé hasta las 14:00 horas y partí a mi casa por Manu y mamá.

- Fui a la feria, compré mis frutas y verduras... pero un ladrón bastante hábil me robó mi teléfono celular.

- No pude llamar a la mamá de las mellizas y entregarle su leche (no conozco donde vive o si nó habría ido allá).

- Al llegar de la feria busqué mi celu, no lo tenía, me llamé con el celu del trabajo y ya lo había apagado... ¡¡grrrrr!! rabia a mil, por descuidada y por ser víctima de un robo, en este caso "cartereo" (término chileno que se usa cuando alguien mete la mano en tu cartera en tu ropa y te roba). Llamé al 103 para hacer la denuncia respectiva y bloquear mi teléfono. Lo hice y me dijeron que para recuperar el número debía ir a la oficina y comprar otro aparato telefónico. Partí al centro.

 - Llegué del centro con malas noticias que luego les contaré y recogí otra vez a mi precioso y lo llevé al cumpleaños de su compañerita. El lo disfrutó harto, compartió con sus amigos y de las golosinas...sólo se deboró un chupete (es que los vé solo en los cumpleaños de otros niños)  y de los demás dulces nada! ni torta quiso.

Acá viene lo bueno, cuando llamé al 103, a eso de las 15:30, le pregunté a la telefonista de atención de clientes de la compañía hasta que hora atenderían en la oficina comercial, porque debía considerar que era viernes 23 de diciembre y en muchos lugares se retiran temprano... la telefonista me ASEGURÓ que atenderían hasta las 18:00 horas, frente a lo que me puse menos triste y partí al centro, a la oficina de la compañía telefónica.
Que pasó? soné como guatapique, en la puerta de acceso había un lindo cartelito impreso que decía que se habían ido a las 3 de la tarde... buaaaaa! pasaría casi 4 días sin mi teléfono!!!!

Es que alguna de ustedes pensará que exagero, pero tenía mucha rabia y pena, era MI teléfono el que no tenía conmigo, primera vez que me ocurría esto en 10 años con celular. En algún momento definí mi celular como mi apédice, pero me equivoqué rotundamente, mi teléfono celular es mi dedo gordo, importante como la pinza en mis manos y la estabilidad en mis pies.

Porque la conectividad que una consigue con este aparatito se hace parte de las necesidades diarias, sobre todo cuando una tiene el crio en otra parte y tiene que estar llamadno para coordinar llegadas, retiros, recordar administración de medicamentos, preguntar si comió, si tiene fiebre, si durmió siesta, etc., para saber como está.
Es que cuando una tiene que estar en una oficina por 8 horas al día y no tiene tiempo para hacer trámites en la calle, pues una ve las ofertas del supermercado por internet, una busca los médicos que necesita por internet y luego pide la hora por teléfono, una hace los reclamos que necesita por teléfono (como la cama que compre... ese es otro post).

Le pedí a papá (mi informático personal) que pusiera un aviso en la página web de la leche de cabra para que todos los contactos se realizaran por el sitio debido al robo del teléfono, es que todas las mamás de llaman! entonces qué haría yo?. Lo peor es que la pasé a cada rato viendo si recibía algún contacto de la mamá de las mellizas, estaba re preocupada por ellas, es que las niñas tienen poquito más de un año y una de ellas ha tomado solo leche de cabra, la que le daban hasta el año, la tomaba con pocoas ganas y siempre dejaba en la mamadera; y con la mía y le fue Suuuuper Bien!!, se la tomaba gustosa y toda!, si hasta le empezarona dar también a la hermanita, familia feliz! (esa es mi motivación).

Finalmente llegó el lunes 26, tuve que pedir el día de vacaciones, recuperé mi número y compré un aparato igual al que el ladroncito pascuero me robó. Por suerte gran partede los números de mi agenda teléfónica los tenía respaldados e incluso muchas de las fotos y videos que había en él.

Uf, no la pasé muy bien. Esa fue mi zancadilla de fin de año...plop!

4 comentarios:

  1. desde luego que te hacen una buena faena¡¡
    No quiero pensar que me lo roben a mi, por si acaso..sacare las fotos y los videos.
    Por aqui los llamamos carteristas.. parecido verdad?

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  2. Pamela...que linda que eres llamándolo "ladroncito pascuero"...a mi me sale algo mucho más fuerte :-)
    Vaya fin de semana largo que te dió el cab#% con asas.
    Un abrazo,linda.

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  3. Annie, siii respalda todo mujer! las fotos y los números telefónicos son lo que más se siente!

    Mica, no falta, siempre hay algo más por lo que preocuparse.

    Por fin... es que me da verguenza escribir lo que le dije a ese delincuente jajaja.
    Y lo que le deseé, es irrepetible, ajaja.

    Saludos chicas.

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