lunes, 30 de enero de 2012

Opiniones médicas... y yo.

Hay muchos médicos que escriben libros de medicina, sin embargo debieran existir líbros que hablen de nuestras experiencias con ellos, nuestras críticas positivas y negativas, pero siempre constructivas, de como los vemos a ellos, de lo que les decimos y aquello que les callamos.


Incluiría también todos esos desconciertos que nos otorgan con tanta bendita postura distinta frente a un mismo tema, entonces vamos como pelota de ping pong entre uno y otro escuchando fracesitas que desmienten lo que el médico anterior te dijo... uff, eso definitvamente desconcierta, desanima, desorienta y agota.


Siento enojo cuando recuerdo a uno de los médicos de mi hijo, el pediatra neonatal, por ingorar lo que yo le decía, por no darme unos días de licencia cuando él llevaba 4 días con fiebre y no podía tenerlo en la salacuna, por derivarlo automáticamente a un kinesiólogo. Y me da rabia a mí misma por no haber tomado las riendas del asunto y haberme cambiado de pediatra cuando lo sentí necesario (tarde lo hice).

Siento rabia cuando recuerdo la peregrinación que hicimos buscando pediatras broncopulmonares, si hasta entre ellas se decían "¡¡¡Y con tanta webada de remedio lo dejó!!!". Mi amado hijo estaba tomando un color amarillento cuando aún no cumplía el año. Y yo? aún teniendo esa ilusa fé que él iba a estar bien con los tratamientos.

Entonces que hago? en el fondo uso mi instinto de madre, nadie conoce mejor a mi hijo que yo misma, su color, su olor, sus sonidos, su respiración, su comuncación verbal y gestual... sus reacciones, gustos y aprehenciones.

Un día abrí mis oídos, mi mente, mi intención y partí a ver a uno de aquellos recomendados médicos... y claro, si llegamos a todos los anteriores porque fulanito dijo que "era super bueno(a)". Manu recién había cumplido un año, habían pasado 3 semanas, estaba bien: no moco, no tos, no respiración con silbidos, etc. Lo llevamos a este nuevo recomendado.
Fue el primer pediatra que leyó todo el cuaderno de controles del Manu, el primero que no lo llenó de remedios, el primero que nos escuchó. Él dijo "todo indica que puede ser alérgico a la proteía de la leche de vaca", JAMÄS había escuchado eso, pero él era tan convincente que me puse a estudiar aquello y seguimos sus recomendaciones.

En diciembre, cuando Manu tenía 3 años y medio lo llevamos a otro "recomendado", quizás por curiosidad, a veces una continúa con la inseguridad. Ahora él dijo "Alérgico a la proteía de la leche de vaca! No, para nada!"... y nos fuimos para la casa con un puañado de exámenes que había que realizarle a mi precioso, porque ahora ese médico dijo que podía ser celiaco...

Pareceiera que se desmienten unos a otros, quizás que rollos tienen entre ellos, pero yo he escuchado pelambres bien fuertes de uno hacia otro.

Hasta donde llega su autodesignada supremacía?...

Finalmente tomo de ellos lo que concuerda con lo que veo, con lo que vivimos... el resto, INSTINTO.
 
Cuando tenía 4 meses

5 comentarios:

  1. Lamentablemente así es, Pamela. Y el desgaste lo lleva uno y porsupuesto los hijos. Yo soy una escéptica de la medicina convencional, pero por suerte (porque esto parece sólo cuestión de suerte), dimos con un pediatra con el que estamos muy complacidos.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Me alegra saber que no eres de las que se conforma con una única opinión aunque te haya costado un tiempo darte cuenta. Los médicos son personas comunes y corrientes y como tales se equivocan, y mucho. No son dioses.
    Tras diversas experiencias yo soy también de las que busca varias opiniones y luego, junto con mi instinto trabajamos en encontrar la mejor solución. Un beso y sigue cuestionando!1 ;)

    ResponderEliminar
  3. Y tanto.. yo con el pitufo bien, la pediatra hasta la fecha sin problema, pero conmigo.. ains.. conmigo no da una, al final siempre tengo que ir a pedir una segunda opinion con el de pago. Que es el que acierta.

    ResponderEliminar
  4. No debiera ser así, ¿no se supone que la medicina es una ciencia exacta? A mi también me da rabia este tipo de cosas.
    Las pruebas dirán, pero los que sufrís sois vosotros.
    Como dices, mucho instinto e información.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Adriana, que bueno que tienen la confianza y la tranquilidad con el pediatra. Lo bueno es que puede ver a Mateo y a tu bebé hasta como los 14 años, jeje.

    Yaneth, a parte de la opinión médica son devota de San Google y siempre estoy buscando información. Si bien no creo a pies juntos todo lo que leo, me abre el horizonte para saber más.

    Annie, uy como te entiendo, con mis diagnósticos pasa algo parecido. Durante algunos años conocí casi todos los otorrinos de Concepción :(

    Carol, es fome sentirse como "algo" más en la consulta de un médico. Entras, te miran y te dan un sin find e medicamentos, pero algún exámen? nada!

    Bueno chicas, muchas gracias por compartir sus opiniones y experiencias. Seremos unas indignadas? je.

    ResponderEliminar