viernes, 20 de abril de 2012

Tengo una amiga...

 Tengo una amiga que en el último tiempo ha vivido tantas cosas que podría escribir un libro.

Esta amiga vivió su infancia y juventud en una gran ciudad, de hecho en la capital de su país. Estudió una carrera universitaria y trabajó en ello por un período de tiempo. Luego se enamoró, se casó, dejó su trabajo, se mudó de ciudad porque el trabajo de tu media naranja lo requería.

Pasó el tiempo, no mucho y se embarazó, ellos deseaban muchísimo ese bebé. Nació una niñita que se parece mucho a su padre, sobre todo en los ojos. La llegada de la hija trajo momentos de alegría pero también de gran preocupación, porque mi amiga debió pasar hospitalizada muchos días debido a que le dió una enfermedad bien rara y pudo recién reunirse con su hijita después de unos días.

Comenzaron la vida familiar recorrieron otras ciudades, debieron apartarse de la familia y de los amigos, pero el deseo de permanecer juntos era más fuerte. Se instalaron en una ciudad tremendamente distante del centro del país, del lugar donde estaban los que habían compartido sus vidas hasta ese entonces. Fue difícil, sobre todo para mi amiga, que no contaba con un trabajo que le llenara los espacios y los vacíos, sólo la compañía de su hija y de su marido cuyo trabajo le exigía bastante tiempo y dedicación.

Mi amiga comenzó a enfermar, tal vez ya venía arrastrando la pena de los cambios previos, de la cercanía con la muerte, porque casi se muere al término de su embarazo y eso no se pasa así no más.
Comenzó tratamientos médicos que le ayudaron, conoció algunas personas gracias al colegio de su hija. Pero no todo mejoraba como se quisiera.

Un día por esas cosas de la vida llegó a la blogósfera y se abrió un mundo de distracciones, un lugar en donde podía conocer gente nueva, historias parecidas y diferentes a las suyas; encontró el lugar para explayarese, para que sus dedos plasmaran lo que su interior necesitaba. Por fin estaba echando afuera aquellas cosas que la acercaban a la tristeza.

Ahora la vida familiar tenía un color distinto, las actividades de la peque en el cole, los almuerzos, cenas y paseos familiares, el trabajo de la casa, las horas del día, en fin, la historia se estaba ordenando.

Pero como no todo es color de rosa, comenzaron a pasar cosas que no hacían la vida tan liviana. Algunas explicables y otras algo misteriosas, si hasta decidió privatizar su blog. El trabajo de la casa era cada vez mayor, las visitas del centro del país se hacían más frecuentes, ya no había descanso, la intimidad del hogar se interrumpía cada vez más seguido, no había tiempo u oportunidad para poder decir "alto".

Se venían y venían más cosas, que para algunos podrían no ser tan drásticas, pero cuando te das cuenta que no tienes una red familiar que te cobije, cuando tienes que arreglártelas sola el cuerpo vulve a resentirse; el cuerpo habla, pero nosotros nos hacemos los sordos.

Mi amiga comenzó a sentirse enferma nuevamente, pero esta vez ocurrió algo drástico, su esposo enfermó, también fue una enfermedad nada de común. La incertudumbre los estaba deborando, la enfermedad comenzó a agravarse, tuvieron que dejar su lejana cudad, aquella que ya estaba tomando el sabor del hogar para regresar al centro del país, a la capital, al sitio que antes fue su terruño. Pero ahora era diferente, eran visitas.

Al comienzo cada día parecía más negro que el anterior, él en una clínica prácticamente aislado, ella en una habitación de hospedaje, la hija asistiendo a un jardín infantil en forma provisoria, tiempo necesario para que la peque pudiera distraerse y alejarse de los probelmas que parecían acorralarlos, así también la madre podría hacer todos los trámites que eran necesrios.

Había gente que los acompañó, que los ayudó; claro que los demás también tienen sus propios quehaceres por lo que no es agradable andarlos molestando todo el tiempo con favores, sin embargo estaban ahí, para poder cenar "en familia", para lavar la ropa, para acudir en caso de necesidad.

Mi amiga tenía que responder frente al trabajo de su marido, mantenerlos informados de cada etapa, de los análisis, de los diagnósticos, de los tratamientos, de los avances, de los traslados. También tenía que hacer los trámites del sistema de salud porque se estaba complicando la cobertura. Mi amiga tenía que preparar comida para su hija, hacer compras de supermercado... hacer de todo para que su tesorito estuviera bien. Pero quién se preocupaba de ella?

Hoy en su lejana ciudad, ya fuera de hopitales, hospedajes, casas de amigos y familiares, quién se preocupa de ella? Porque tuvo que llegar a armar nuevamente su casa, su despensa, comprar uniformes, útiles escolares, comenzar a ser enfermera, terapeuta, secretaria... quién se preocupa de ella?

Sé que se siente enferma, que hay minutos en que siente que ya no da mas. Su familia continúa siendo el empuje para continuar, su núcleo, su célula.

Su hija se parece físicamente a su padre, pero en su forma de ser es como la madre, cariñosa, afectiva, alegre, chispeante, comunicativa, con una gran resiliencia. Ella es la luz que le mantiene la sonrisa en el rostro y en el alma.

Me siento orgullosa de conocer a esta mujer, es una gran mujer capaz de aguantar sobre su menudo cuerpo una gran carga. Sólo quiero que ahora piense en ella y cuide su salud. Quiero leerla nuevamente en su blog, quiero escucharla tan seguido como hace 2 meses. Quiero que se sane, su cuerpo y su corazón. 

Quiero decirle que la quiero, que pienso en ella como muchas de nosotras que la acompañamos en este mal período. Quiero decirle que estoy segura que podrá salir adelante porque es fuerte, porque es valiente. Porque soltar una lágrima no la hace débil, al contrario le permite liberar.

Le escribo esto a Paula, mi amiga.

16 comentarios:

  1. Pamela que texto más bonito, me has emocionado! Todos mis buenos deseos también para tu amiga, que se recupere que poco a poco vamos saliendo de todo, besos!

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  2. Ufffff...Pamelita linda...Me has dejado llorando como una Magdalena...
    ¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!. Uffff... Mi gran y dulce amiga, tu no sabes cuanto te quiero, estimo y admiro.
    Jamás pensé encontrarme con tan bella sorpresa... Es que me has dejado helada, pasmada, has llegado hasta el fondo de mi alma y me atrevo a decirte que me reflejé en cada una de tus dulces palabras, ¡es que me conoces tan bien mujer!.
    Amiga, eres una mujer maravillosa y tu sabes que siempre te comprendo y te deseo lo mejor de lo mejor, de quí hasta el infinito jejeje... y más allá (te suena...), para ti y tu bella familia.
    Eres la mejor amiga que se puede tener y en quien confío ciegamente...
    Te quiero mucho y me honrra ser tu amiga. ¡Gracias de corazón! MUAKS por mil!!!

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  3. Pamela! Que entrada mas bonita, sincera y hermosa le dedicaste a Paula. Se la merece sin duda.. todo lo que lleva pasado.
    Un beso!

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  4. Qué cosas. Ignoraba todo esto sobre Paula, dejé de recibir las entradas de su blog al correo pero nunca me pregunté por qué. Voy a estar más al pendiente. Muy hermoso escrito, Pamela, ojalá Paula pueda leerlo.
    Saludos y gracias por tu comentario en mi blog.

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  5. Espero que Paula se libere de todo aquello que la pesa tanto y vuelva a sonreir.
    Yo vivo fuera de mi país, lejos de la familia, las amigas se fueron perdiendo por el camino con tantos cambios... Un idioma que apenas conozco y a veces es cierto que me siento sola.
    Por suerte me arropan mi marido y mi hijo, por suerte no hemos enfermado porque hemos diseñado la vida que queremos vivir. Y a pesar de todo lo anterior, somos felices.
    Espero que Paula también pueda ser feliz.
    Saludos

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  6. Oooooohh Pamela, es precioso!. Estoy segura de que Paula se habrá emocionado, si me emocioné hasta yo!. Que alegría saber que tienes una amiga que se preocupa por ti. Un fuerte abrazo!!

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  7. Zulema, es difícil no emocionarse con las historias de vida y como tú dices, poco a poco vamos saliendo. Gracias.

    Mami de una Monita, estás siempre en mis pensamientos, quería escribir de ti porque has hecho muchas cosas, porque eres una valiente Paula linda.

    Annie, ella se merece esta y muchas otras, sus post son siempre tan positivos tan llenos de vida, que yo necesitaba decirle que es ella es grande.

    Adriana, ella lo ha leido, ha cambiadoun poquito, su proceso de regreso a la blogósfera también ha requerido cambios, ahora es Mami de una Monita.

    Maribel, yo también quiero que ella retorne a su alegría. Has vivido experiencias similares a ella, entiendo. Tu familia es tan grande como tú. Gracias por venir.

    Yaneth, Paula es una bella persona, ella escribió más arriba, es Mami de una Monita, también la puedes leer como Mamá Nortina.

    Chicas, con sus palabras están acompañando a Paula y se los agradezco de todo corazón.
    Saludos.

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  8. Que entrada tan bonita! que gran amiga eres... seguro que cuando tu amiga leo esto se va a sentir muy bièn y esto va a ser una caricia a su alma y a su corazón. Los mejores deseos para tu amiga, que pronto mejore todo! Feliz fin de semana guapa!

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  9. Que texto más bonito, Pamela!
    También deseo que las cosas para Paula vaya a mejor!
    Un saludo!

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  10. Qué bonito y qué detallazo has tenido.
    Espero que las cosas mejoren para Paula.
    Un fuerte abrazo

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  11. Pamela, Paula y tú son afortunadas por contar con una amistad así. Espero que todas las cosas mejoren en la vida de Paula, le han tocado cosas muy difíciles! de por sí vivir lejos de la familia es duro, pero pasar por enfermedades sin contar con el apoyo de la gente que nos quiere, uf! no me imagino.
    Un abrazo y mis mejores deseos para ambas, hoy en especial para Paula :D

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  12. Gracias Wendo, ella ha leido tus lindas palabras, seguro está muy feliz.

    Carol, estoy segura que cada día de Paula en un poco mejjor que el anterior.

    Bere, como dices la amistad es una fortuna y todas nos tenemos unas a otras.

    Chicas una buena noticia es que Paula o Mamá Nortina regresa con su blog Mamá de una Monita y nuevamente es público.
    Clap, clap, clap.

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  13. ¡Qué hermoso lo que has escrito! De verdad.

    Para mi volver a escribir en un blog significa un montón de cosas como por ejemplo volver a reconectarme con mis sentimientos (antes tuve un par de blogs donde lo hacía bien pero ahora me cuesta mucho). Es una excelente terapia cuando estamos agobiadas y lejos de la familia.

    Un abrazo a ti por ser tan buena amiga y a Paula :)

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  14. Pilar bienvenida, es cierto lo que dices es una buena terapia el escribir y conectarse a través de un o varios blog, de a poco se va creando una de las actividades que extrañas.
    La amistad es uno de los lazos virtuales que se acercan a lo real.
    Saludos.

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  15. Que bonito lo que escribiste, y espero que los días de tu amiga estén mejorando poco a poco...parece ser problema del sexo femenino en general, aguantar y aguantar y guardar todo hasta que por algún lugar de tu cuerpo revientas con alguna enfermedad...a escuchar las señales d cuerpo y darnos tiempo, a cuidarnos!
    Saludos y gracias por tus buenos deseos ;)

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  16. Paola, si, los días de mi amiga están mejorando gracias a Dios. Y si, tienes razón las mujeres acostumbramos a aguantar hasta que no damos mas.
    Cómo va el descanso? Saludos.

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