sábado, 6 de octubre de 2012

El cansancio como un duelo

Dicen que los duelos hay que vivirlos y no intentar evadirlos, porque deben sanarse en forma natural, sentir la pérdida de alguien que ha fallecido y luego asumir que ya no estará con nosotros.

He aprendido a costa de errores que el cansancio, el desgano y el dolor hay que vivirlos como un duelo.

Sucede que he tenido períodos, que no han sido cortos, en los cuales me he sentido invadida por el cansancio, las fuerzas no me alcanzan para hacer algo continuo por 30 minutos, incluso a veces por menos tiempo y debo detenerme, sentarme o apoyarme en algún mueble y luego continuar.

A eso debo sumarle un desgano generalizado, donde nada me motiva, las actividades no me llaman la atención, incluso las conversaciones. La apatía se hace mi compañera.

Algunos de estos períodos asoman cuando mi hipotiroidismo anda con la TSH alta y/o situaciones de estres que me complican. Entonces cual es el invitado más indeseado? el dolor. Un dolor que me ataca y me deja knockout. Los días y las noches son muy largos, el dolor no me deja, los analgésicos hacen su efecto solo por algunas horas, después de muchas de espera.

Entonces como ando?... pues Horrible! ojalá no compartiera casa conmigo misma, porque además ando insoportable.

Después de tener eventos así durante años de forma intermitente, entendí que no puedo luchar para revertir la situación de un día para otro, porque al intentarlo y no conseguirlo solo me angustio y quedo aún peor.

Si estoy cansada, ojalá pueda descansar y que los demás hicieran no solo sus propias cosas, si no que también un poco más. Hay que ser egoísta en esos días, hacer lo mínimo y pedir ayuda en lo que más se pueda, lo importante es pedir ayuda o decir que fulano y sutano hagan ciertas cosas.

Si me siento desmotivada, entonces debo dejar de hacer trabajar mi mente, evitar repasar en cada pensamiento mis tareas aún pendientes. El mundo no se va a terminar por ello. Y si no quiero hablar, con mi silencio también comunico, o simplemente digo que ando cansada.

Si el dolor hizo arribo y no pude esconderme, entonces debo tomar bueno analgésicos, alternando cada cierto tiempo unos y otros, comer liviano, sano y tomar mucha agua.

Pero lo más importante es asumir que el cansancio, el desgano y el dolor cuando comienzan deben desarrollarse para luego terminar, es decir, deben tener si ciclo. Creer que puedo terminar con ellos en el momento que yo disponga es un error que atrae angustia y preocupación. Una situación así indiscutidamente repercute en la familia y lo mejor es conversar y pedir un corto tiempo para estar tranquila, para tenderte en la cama, cerrar los ojos y desconectar cuerpo y mente del mundo.

Esto no siempre es posible, las realidades de cada persona nos distintas, por ejemplo con un bebé esto es casi imposible y no queda más que dormir cuando él duerme aunque la casa esté patas para arriba. En otros casos hay más niños que atender y como padres es nuestra obligación hacerlo, ahí no queda más que aguantar un poco (las mujeres sabemos de eso) y aprovechar esos minutos sueltos adoptando lo que llamo "posición de ahorro de energía" (sentada, quieta, casi acurrucada).

Pues ahora que entendí como funciona esto, cuando siento cansancio, apatía y mi cuerpo anda partido en muchos trozos pequeños, entonces me mentalizo que durará algunos días (5 a 7), tiempo en el cual no me esforzaré más de la cuenta, para cuando ya esté pasando, poner toda mi fuerza de voluntad para "darle corte" y comenzar  a rehacerme y motivarme con pequeñas cosas que harán volver a la Pamela que deseo.

Saludos.

10 comentarios:

  1. Espero que ahora te encuentres mucho mejor.
    Me parece una buenísima reflexión válida para todas nosotras aunque no tengamos esos problemas de hipotiroidismo (que yo sí los tengo aunque ahora están controlados).
    Asumir cada ciclo de nuestro cuerpo, tanto los buenos como los malos, implica también conocernos mejor a nosotras mismas.
    Gracias por compartirlo.

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    1. Si Maribel, ya estoy mucho mejor, fueron varios días malos.
      Como dices es muy importante conocerse y por atender a los nuestros a veces no nos vemos a nosotras.
      Me alegra que tu hipotiroidismo esté controlado :)
      Saludos.

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  2. Sí que es verdad Pamela, creo que lo que escribes lo podemos aplicar todos, aunque no padezcamos lo mismo que tú. Es cierto que a veces cuando debemos guardar reposo, por lo que sea, o simplemente pillamos un catarro de esos en los que no te puedes mover, pues nos desesperamos e intentamos hacer mas de lo que nuestras fuerzas nos alcanzan, así que creo que es una buena reflexión para much@s.

    Un abrazo!!

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    1. Justamente Mónica, a menudo intentamos hacer más de lo que las fuerzas nos dan, pero cuando andamos con las baterías descargadas es fatal!
      Saludos.

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  3. Pame... Eres tan pero tan sabia!

    Siempre corremos por la vida, tenemos prisa de acabar con los pendientes y lo único que sucede es que los pendientes acaban con nosotras. En este post nos regalas un gran secreto, el aprender y conocernos a nosotras mismas.

    Beso y un gran abrazo:)

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  4. Edna, no me considero sabia, solo más añosa, jaja, creo que los años si aportan más que canas y arrugas.
    Muchas veces dije que el cuerpo habla y no lo escuchamos, pero eso no era suficiente, necesité entenderlo también.
    Un abrazo.

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  5. Anoche lloré del desprecio que me causo yo misma al sentir tanto dolor. Ojalá pudiera tomar analgésicos y olvidarme un rato. Yo llevaba tanto años mal de la tiroides que mi higado pagó los platos rotos.
    Hoy, ese "YO SE QUE NO ES APATIA" que no se explicar o que no me saben comprender, me siento tan débil que me he sostenido de las paredes ya varias veces y me siento tan vulnerable que quisiera se invisible por un rato al menos...
    Saber que estás allí y tú si sabes lo que siento, me hace aterrizar, me siento con permiso de retirarme y solo dejarme estar, me quita las culpas que me dejo caer encima por no hacer bien lo que debo hacer o por no estar haciendo lo que debería. Te dejo un abrazo, lo más fuerte que puedo hoy y deseo para nosotras todas que pronto la ciencia nos haga salir de esto permanentemente

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    1. Sofi, me he quedado impactada con tu relato, imagino muy bien tu sentir, tu dolor, y el sentimiento de incomprensión.
      Que ganas de hablar contigo, de tomarte la mano y decirte que estarás mejor.
      Yo tuve experiencia muy linda y llena de lágrimas cuando encontré el blog http://hipotiroidismo.wordpress.com/
      ojalá puedas leerlo, yo lo leí completo en una noche del hambre que me produjo saber todo de esa mujer que contaba su experiencia con el hipotiroidismo.
      Ojalá lo veas, a mí me sirvió mucho. Además puedo aportarte otras cosas que he encontrado.
      Recibo tu abrazo, soy capaz de sentirlo y te diré que es lo suficientemente fuerte para saber que tienes una fuerza de voluntad grande.
      Te mando otro abrazo.
      Pamela

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    2. Gracias Pamela, no imaginé que habías contestado! Gracias x el link, por tu solidaridad, x tu blog... Me ayuda tanto leer, soy lectora reincidente xq me devuelve el piso luego de la catarsis. GRACIAS, GRACIAS Y MAS GRACIAS de todo corazón :)

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