lunes, 19 de noviembre de 2012

Chilcle...

El chicle también conocido como goma de mascar, aquella sustancia gomosa que muchos padres intentamos mantener fuera de las bocas de nuestros hijos, busca la forma de acercarse a ellos e intenta a toda costa quedarse.

Pues bien, Manuel es un niño que en casa tiene golosinas, dentro de este grupo de "golosinas" le incluyo los cereales, granos inflados, galletas, moneas de chocolate y todos aquellos dulces que se hacen presente en cada cumpleaños a que asiste, sumadas las celebraciones del jardín infantil. De esta forma en casa hay una pequeña reserva de la cual intentamos no abuse, él pide y le decimos cuántas puede tomar (con las pastillas es más difícil). Por lo general cumple y vamos formando en él una especie de autocontrol.

Así fue como de los aceptados (por la madre) Frugele, pasamos a los masticables traidos este años por la no celebrada por nosotros Halloween. A estos masticables Manu los llamó chicles "primero duritos y después blanditos", así es que chicles....esto me dejó claro que él ya los conocía, que ilusa soy, obvio que ya los conocía!.

Ayer fuimos al cumpleaños de una de sus primas y en la noche en casa pidió comerse dos de los caramelos, ok... eran unas lindas caritas tipo smile de color roja y la otra marilla. El abrió una, se la echó a la boca y después de un momento me dijo su "¿mamá, cuándo este chicle se va a terminar?"...
y ahí quedo yo mirándolo con cara de pregunta, él me abre la boca, me muestra lo que hasta ese momento yo estaba segura que era un masticable, cierra la boca y sigue masticando...
yo le pregunto ¿me lo das? y me lo entrega... era un chicle grrrrr!!

No quiero hacerle la guerra a un chicle, entonces le dije "si, esto es un chile, pero cuando se le va el azúcar hay que botarlo", mientras lo dejaba en el basurero de la cocina. 

Abrió la otra carita feliz, se la echó a la boca, la masticó, cuando se le fue lo dulce me la entregó y la eché al basurero otra vez, y yo con la mayor naturalidad del mundo... 

Parece que no les encontró mucha gracia... hasta que aprenda a hacer globos... snif.

10 comentarios:

  1. Jajajaja, buena estrategia la tuya Pamela, por suerte mi niña todavía es muy pequeña y todo eso de las golosinas todavía es una incognita para ella, pero me apunto tu forma de actuar, un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mónica, mi hijo conoció las golosinas a los 2 años, ha tenido períodos en que pide y otros en que no lo recuerda. Lo del chicle se me ocurrió en el momento je.
      Saludos.

      Eliminar
  2. Mi hija no es muy de golosinas pero el pasado verano descubrió los chicles, eso sí, cuando se le va el sabor me lo da.
    Creo que por mucho que intentemos dosificarles, a veces es mejor darles un poco a probar a que lo coman a escondidas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni que lo digas, ayer cuando llegué a casa, producto de una barrita de chocolate mi hijo me dice "Mamá, a mí me gusta hacer distinto a como dices tú"... uhhh, eso de llevar la contra o hacer las cosas a escondidas es algo que va despertando poco a poco.
      Saludos.

      Eliminar
  3. Yo vivo en una súper lucha con el chicle y mi hijo de 10 años, lastima que lo de se le va el azúcar no me funcione. Puede sin ser supervisado pasar un día entero en la masticada. Me cae pesado, pero tendré que luchar por mucho tiempo por lo que veo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marta? y él puede estar todo el día con el chicle porque le gusta muchísimo o porque puede aprovechar a masticas hasta que le digas que lo deje? (que lo pilles). Yo no puedo masticar por más de 10 minutos, después me duele la mandíbula, jaja.
      Saludos.

      Eliminar
  4. Buena idea lo del azúcar.

    Nosotros la verdad es que no le damos chuches a la peque, sólo en algún cumpleaños se ha comido un chupachups. El chocolate es otra cosa, y de vez en cuando de damos alguna onza.

    Supongo que según se vaya haciendo más mayor irá pidiendo más.

    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, la cuestión está en el crecer, jeje. recuerdo que manu en los primeros cumpleaños estaba toda la tarde con un chupete.
      Saludos.

      Eliminar
  5. Uy Pamela. Le tengo terror a los chicles. ¿Sabes lo que me contó mi madre que hice yo de pequeña?
    Mis padres me prohibieron (con 3 años) aceptar chicles. Por supuesto tampoco me los compraban. Un día salí del colegio, muy ufana, masticando sonoramente un chicle. Mi madre me pregunto:
    -¿De donde has sacado este chicle hija?
    -De la papelera- respondí con orgullo, quedándome más ancha que larga.

    En aquel mismo momento mi madre me llevó a la tienda de chuches y me compró chicles de "primera mano". Jeje.

    No es mala idea tu método.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, que buena técnica. Ciuando yo era pequeña, pareciera que tambiénd e 3 años, andaba con mi mamá en el centro entonces yo le pedía insistentemente un chicle y ella me respondía que no porque me lo podía tragar, yo muy perseverante (como todo niño) continué con mi rogativa y prometí no tragarlo. Mi madre compró uno, me lo dió, yo mastiqué, cada 20 pasos me preguntaba por el chicle, yo se lo mostraba entre los dientes... hasta que se olvidó y cuando me preguntó yo respondí "a comí" jaja, frase que quedó marcada a fuego en nuestro vocabulario familiar.
      Saludos.

      Eliminar