domingo, 23 de marzo de 2014

Primer control

Por fin pude agendar una hora con la ginecóloga, esta vez por embarazo. Entonces fuimos, al comenzar la consulta me dijo que nacería mi bebé en septiembre, "uy que rico" pensé, buena fecha comenzando la primavera.

Pasamos a la sala de examen, al ecógrafo, ella dio inicio pero buscaba y no encontraba. Acaso había perdido mi bebé? el "huevito" no estaba.
Hasta que de pronto tanto cargarse algo vio, ahí estaba, pero algo no andaba bien, se veía un huevo y una vesícula, pero el feto no se visualizaba.
Había al menos dos posibilidades de las buenas, una que el feto tenía menos edad gestacional y era muy chiquito; o que el ecógrafo tenía muy baja resolución... o quizás ambas.
Pero que pasaría si tenía un huevo vacío, un huevo anembrionado?

Llegamos felices y nos fuimos tristes, sólo quedaba esperar a que el huevo vacío cayera solo y sangraría como en una menstruación; o bien esperar diez días para realizar otra ecografía y poder confirmar que mi bebé estaba ahí.

4 comentarios:

  1. Pame:
    Menos mal que yo se como sigue la historia, pero imagino lo que debe haber significado en el momento.
    Un beso!

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    1. En esos días ni siquiera quería tocar el tema, lo pasé en una tensa calma.

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