lunes, 14 de abril de 2014

No me puedo sentir peor!

A partir de la 5ta semana más o menos comencé a sentir malestares, los que fueron creciendo cada día más, al punto que me costaba incluso hablar, moverme, pararme, sentarme, caminar. Me dolía toda la guata, por dentro y por fuera.
Por dentro parece que todo lo que comía hacía que me doliera el estómago y por fuera... la ropa, no soportaba la ropa, nada podía apretarme.

Por suerte podía conducir, porque todo lo hacía en el auto, ir a trabajar, ir a almorzar los días laborales, comprar, ir al médico, llevar y traer al Manu del colegio, etc. Pero ir de copiloto me hacía fatal, porque era como una bolsa de leche que se movía a merced de la inercia, un bache en el camino, doblar una esquina eran mi perdición, me agarraba la guata y contenía la respiración... dolor, mucho dolor.

Con pequeños esfuerzos necesitaba tenderme en la cama, recuerdo que 7 minutos eran suficientes, el problema era tenderme en la cama y después levantarme.

Sé que hay mujeres que pasan un embarazo con mucho dolor, malestar, vómitos, nauseas, repóso absoluto, etc., y si bien no fue mi caso, lo pasé mal, muy mal, intentando aguantar el máximo posible y seguir haciendo mis cosas como salieran no más.

Fueron meses en que me autodescribí como un pinguino que caminaba lenta y torpemente, pero que en el agua (mi auto) me desplazaba con gracia y velocidad, jeje.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada